Columna de opinión de Rodrigo Rodríguez para News Front

Dentro de pocos días la Asamblea General de las Naciones Unidas se reunirá una vez más para poner en el centro de atención mundial una injusticia que lleva más de medio siglo afectando a un pequeño país del Caribe. Este país ha resistido embates desde el norte, confluido de ataques mediáticos en su contra y también con la adversidad que los tiempos le depararon y aún siguen.

Nada más nada menos se habla de Cuba, isla heroica desde los primeros días del triunfo de la Revolución Cubana, ejerciendo una política soberana y patriota en beneficio para su pueblo, este país se ganó el odio de los Estados Unidos por promover no solamente las ideas del socialismo, sino también políticas soberanas como la nacionalización y expropiación de las empresas transnacionales que operaban en ese entonces explotando la mano de obra de la gente del país. Estados Unidos en venganza, aparte de mercenarios y asesinos pagados para desestabilizar la situación interna en la isla, impuso también sanciones económicas privando al territorio cubano de cualquier tipo de intercambio comercial que sigue vigente hasta hoy.

Gracias a la ayuda de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas-URSS, los países del otrora Pacto de Varsovia y el COMECON-el Consejo de Ayuda Mutua Económica y de algunos países del tercer mundo durante muchos años Cuba pudo prevalecer hasta que los eventos de lo que fue la caída del campo socialista y posteriormente la URSS puso en una compleja y difícil situación a la isla en la década de los 90 y parte de los años del nuevo milenio. Hoy se ven avances-reformas para bien dirán unos, concesiones dirán otros, solo el Pueblo Cubano que tantas veces ha sido puesto a prueba sabe la respuesta. Pero mientras el bloqueo persista es apresurado hacer divagaciones ó pronósticos de un índole determinada, solo ver como se desarrollan los acontecimientos, por supuesto, que las autoridades del Gobierno Cubano y el pueblo de Cuba tendrán a la mano lo que fueron los acontecimientos que hubo en la ex URSS y en los otrora países socialistas como señal de advertencia acerca de las “bondades” de la Democracia occidental, algo que ya Ucrania esta “disfrutando” en estado de bancarrota, corrupción e inestabilidad, pero eso es para otro articulo de opinión.