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05.10.2016

Cuando  la demolición de monumentos de la época soviética adquirió en Ucrania un carácter de  epidemia, la oposición pública  decía en broma que de este modo  los «activistas» habian buscado debajo de uno de los monumentos la portada a la Unión Europea. Pronto llegó tiempo no para bromear : después de los monumentos históricos «bajo el cuchillo»  de descomunización  fueron enviados los  sectores enteros de la economía, creados durante el » pasado soviético»criminal”

El poder  estatal para  controlar a las masas populares  siempre usaba la antigua fórmula romana «pan y circo!».  Con el pan en Ucrania post-maidanica ocurrieron problemas y por eso , la clase gobernante  tenía que defenderse de la sociedad por las bayonetas  del nacionalismo militante, ajustando el nivel de la  entropía social,  con ayuda de los espectáculos. El principal de los cuales  se hizo  el desmantelamiento masivo de los  símbolos soviéticos, dirigidos por el «público patriótico». De este modo el poder saciaba   los  dolores  fantasma de su base social entre los ultranacionalistas, permitiendoles  destruir los monumentos de «los invasores soviéticos» y «los organizadores del Holodomor«, y por otro lado- mantenía a la sociedad en un estado de psicosis inducida desviando su atención  del desastre social y económico.  Pero cuanto más lejos, más difícil será para la  camarilla desviar  rápidamente la atención de la sociedad empobrecida , porque los  objetos de demolición casi hayan desaparecido: hace pocos dias  se ha sabido que en el territorio controlado por  Kiev  fue  desmantelada  la última estatua de Lenin.

Cambiar el nombre  de las calles tampoco sirve- los los activistas de descomunizacion en frenesí esquizofrénica cambiaron  incluso los pueblos de Crimea y Donbas incontrolables.

No se trata solo de ideología y tecnologías políticas — en términos de reducción de  «base alimentaria» la descomunización  se convirtió en un «canal» para los clases gobernantes. Después de la aprobación de la ley «Sobre la condena de los regímenes comunista y social-nacinalista (nazista)totalitarios en Ucrania y la prohibición de la propaganda de sus símbolos» (más conocida como la Ley «De descomunización») fue anunciada la suma  requerida para descomunización — 5 mil millones hryvnia ($ 200 millones) que milagrosamente coincidió con la reducción  de los gastos para la Sanidad Publica en el presupuesto estatal de 2016. Una parte de los gastos fue  transmitida a  la gente comun obligada  a pagar las facturas de vivienda y de servicios comunales (los cuales   «se hicieron mas pesantes» varias veces)  con el coste de fabricación de tabletas de casas nuevas ea comprendido, así como por su propia cuenta reemplazar las formas, sellos,  y otras cosas.

Los intereses especiales de los»activistas» y representantes de las autoridades locales  mostraban hacia los monumentos soviéticos de metales no ferrosos : los puntos de recepción de chatarra aumentaron en los últimos dos años, como los hongos después de la lluvia. Las piezas más «grasas»   sin duda recibieron los señores feudales locales  que no desprecian este tipo de ingresos. Por ejemplo, el valor  de balance de estatua de bronce de 20 metros de  Ilich,  que se eleva  en  Zaporozhye en la estación hidroeléctrica de Dnieper (la desmantelaban durante  29 horas!), consistía $ 500 mil.

Un pedestal vacío en Zaporozhye es extraordinariamente simbólico para la  Ucrania actual. Si Lenin afirmaba  que «el comunismo — es el poder soviético más la electrificación de todo el país», el capitalismo salvaje en Ucrania es una dictadura del gran capital del tipo saqueador más deelectrificacion de todos los localidades. Después de cinco rondas de incrementos de tarifas de la electricidad (y esto no es el límite) el uso de «bombilla Ilich» se convierte en un lujo para los ucranianos

Una parte de sociedad, en busqueda de medios  de vida,  se vió obliagda de  «descomunizar»  los objetos del sector energético-  desde el momento del inicio de  Maidan aumentó exponencialmente el número de delitos  de estilo de los 1990, como el robo de cables de las líneas eléctricas, el robo de petróleo de los centros de transformación, etc …

En general,  la «descomunizacion»  del sector energético se desarrolla en  terminos avanzados: en un sólo  año (2015)  durante el «reformador» Vladimir Demchishin, el ex ministro del perfil,  el desgaste  de los objetos  de energéica  aumentó en un 21,2%, alcanzando un impresionante 82,6%.

Propiamente  Zaporozhye, inicialmente  orientada  a la cooperación industrial con Rusia y el Donbass,  se hizo uno de los lideres poco favorecedores  en terminod  de desindustrialización.  Están descomunizados la  Fábrica de automóviles de Zaporozhye, la Fábrica de locomotoras eléctricas de Zaporozhye,  la Fábrica de acero laminado, válvula la  Planta  de válvula de Zaporozhye, “ no respiran” la  Planta de aluminio  y la Planta de ferroaleaciones de Zaporozhye, redujo significativamente el volumen de producción  «Motor Sich» (motores suministrados  para los  equipos de aviación en la Federaciôn Rusa) y «Zaporozhstal , las interrupciones  contínuas de trabajo  por los paros  emergentes regulares de las unidades de energía  sufre  la  central electronuclear de  Zaporozhzhya (¿porque no reaccionan la  MAGATE  y  EUROATOM?).

Pacticamente, Zaporizhye, como  toda Ucránia, se ha convertido en un cementerio de las fábricas.

El mercado de trabajo de la región de Zaporozhye  presenta un quadro  no menos  «optimista» — para un lugar de trabajo 150-180  solicitantes.

Sombría situación socioeconómica-  por debajo de la línea de pobreza, según diversas estimaciones, viven entre 58% a 75% de los ucranianos  confirman tambien los  «amigos» estadounidenses  de la «joven democracia ucraniana». Según el estudio, publicado en la página web oficial de la CIA, Ucránia a finales de 2015  ha ocupado:

2 º lugar de 225  por la extinción de la población (líder — Lesotho);

2 º lugar de 226 por el nivel de inflación (después de Venezuela);

199 ° de un total de 202 en términos de crecimiento de la producción industrial;

222 ° de un total de 225 en el crecimiento del PIB.

Los  compradores que están al poder  realizan una  deliberada política del genocidio social que  probablemente  conduzca no a una explosión social,  sino a  la conservación del orden social y político para un tiempo indefinidamente largo. La experiencia histórica demuestra que cuando  la mayoría de la población  esta centrada exclusivamente  sobre una cuestión de supervivencia,  el riesgo de revueltas sociales masivas que podrían conducir a un cambio de régimen en el poder, reduce significativamente.

Todo lo que queda  hacer en esta realidad económica  es  buscar enemigos externos e internos, la destruyendo  la «herencia totalitaria» y votar por el reconocimiento de Rusia de un  «estado agresor» (por cierto,  el  Consejo regional  e Zaporozhye superó a sus colegas, reconociendola dos veces). Hasta el momento, Ucrania sigue esparcir piedras, dirigir la energía de la sociedad en una dirección destructiva. Pero, inevitablemente, llegará el momento de recogerlos de nuevo.