La gente opuesta a la victoria de Donald Trump salió a protestar a lo que según ellos creen serian las consecuencias que habría bajo su mandato y que fueron anunciadas en la campaña electoral del vencedor, muchas de ellas de política interna de índole conservadora.

Algunas ciudades fueron escenario de protestas y enfrentamientos con la policía con la instalación de barricadas en algunas de sus calles. Las protestas comenzaron tan pronto se supo la victoria del candidato republicano.

En política internacional, Trump simplemente quiere desentenderse con temas que no atañen directamente a los Estados Unidos y quiere normalizar las relaciones con Rusia, esta última, según analistas del país eslavo, ve con buenos ojos que el candidato republicano haya sido electo ya que sus propuestas conducen a una tranquilidad en las relaciones entre ambos países. Los analistas rusos ven las protestas como una nueva maquinación para una “Revolución naranja”-al estilo del maidan ucraniano que condujo a un golpe de estado-y tratar de alinear a Estados Unidos nuevamente como gendarme del planeta.

Solo el tiempo dirá como serán las cosas en USA…