16.11.2016

People walk through the rubble of the Prophet Younis Mosque after it was destroyed in a bomb attack by militants of the Islamic State, formerly known as the Islamic State in Iraq and the Levant (ISIL), in the city of Mosul, July 24, 2014. REUTERS/Stringer (IRAQ - Tags: CIVIL UNREST POLITICS RELIGION)

Un ejemplo  de la operación «Fatah» (El ataque de Mosul) muestra claramente cómo los países occidentales  aman acusar a Damasco y a Moscú de «hostilidades inhumanas» en Siria y de  indiferencia completa a la población civil en las zonas afectadas por la guerra.

El 17 de octubre, el mundo vio el comienzo de la ofensiva  de la así llamada «coalición» que consiste de las fuerzas Peshmerga, milicias chiíes y suníes y el ejército iraquí. El apoyo del aire se realiza por los aviones de la coalición, liderada por Estados Unidos. Las fuerzas de operaciones especiales  estadounidenses y británicas, la artillería estadounidense, francesa y británica,  asesores militares, junto con  las  fuerzas básicas  del aliado  realizan el apoyo en tierra.

Incluso antes de la operación, las organizaciones humanitarias internacionales, periodistas y políticos pronosticaban el empeoramiento de la situación humanitaria. Era muy claro que Daesh no permite a la población a salir de la ciudad de Mosul, y va  usarla como escudos humanos. El Pentágono, que  mayormente controlaba  la operación y  lo controla ahora, no  planeó desde el inicio ningún corredor  humanitario para los civiles. Esto recuerda  sobre el ataque a Faluya de Irak en 2004, después de que fue capturada por los  militantes radicales de Moqtada al-Sadr.  En aquel entonces  el ejército de Estados Unidos dio una semana  a los civiles en abandonar la ciudad, pero no proporcionó ningún corredor humanitario o campamento. Después de eso, todos los habitantes que no abandonaron  la ciudad,  se consideraban los cómplices de los terroristas. Miles de civiles han sido víctimas de ataques posteriores.

Ahora, Mosul y sus alrededores se han adherido a los ataques aéreos contra zonas residenciales que están destruyendo escuelas, mezquitas y hogares; el mes pasado perecieron más de 1,5 mil civiles. No todos ellos han sido víctimas de aviones de la coalición: lejos de ser precisa la artillería occidental e  iraquí  contribuye también  a la cantidad de muertos. Como predijeron analistas, las fuerzas del gobierno (fuerzas especiales occidentales y mercenarios que combaten en las afueras de Mosul) disparan casi a todo lo que se mueve durante las operaciones dentro de los límites de la ciudad. Esta táctica condujo a la muerte de decenas, si no centenas de civiles, según la opinión de los periodistas iraquíes que están en el ejército.  Parece,  que el ejército  ha definido a los habitantes de Mosul marcándolos como cómplices del Estado Islámico para  no poner en riesgo sus vidas.

Al mismo tiempo, centenas de residentes de la ciudad y los pueblos de los alrededores fueron asesinados por los terroristas. Por ejemplo, una persona puede ser matada por violar la prohibición del uso de los teléfonos móviles, el presunto apoyo a las fuerzas de la coalición o simplemente para tratar de salir de la ciudad sin los derechos o permisos necesarios.

Otro aspecto de la catástrofe humanitaria en Mosul es una crisis migratoria.

Conforme a los  informes de la ONU, más de 50 mil de personas dejó la ciudad y sus alrededores desde el inicio de la operación. Y sólo 12  mil recibieron  la ayuda necesaria. Según las previsiones, el número medio  de  los refugiados de la región devastada por la guerra  llegará hacia el invierno a un millón de personas. Antes de la operación, fue  señalado  que van a ser colocados en dos provincias iraquíes de Ninive y Anbar. Pero a partir del 1 de noviembre, los campos estaban llenos al 50%.

Al mismo tiempo, por una recomendación o por un orden  del ejército de los EE.UU. las  organizaciones humanitarias iraquíes o extranjeras no están autorizadas a entrar en una zona de guerra. Nadie se preocupa por los habitantes  locales que sufren de una escasez de medicamentos, agua, alimentos y el acceso adecuado a la atención médica.

En realidad, la gente  no tiene  a donde ir, simplemente no puede escapar de la guerra. Tienen una sola manera: huir a Europa.  Si esta listo Occidente para esto? Esto es poco probable. Preferiría mantener a los residentes de Mosul, en la ciudad, mientras que la coalición no destruya a todos los que ella llama «terroristas».