9.12.2016

Italia levantará las sanciones contra Rusia y seguirá mejorando las relaciones con Moscú en caso de que los partidos de oposición italianos, como el Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y la Liga Norte, lleguen al poder. Así aseguró, el martes, Ernesto Ferlenghi, presidente de Confindustria Rusia, asociación que representa y apoya a las empresas italianas que operan en Rusia, en unas declaraciones a Sputnik.

El domingo, los italianos rechazaron un plan de reforma constitucional propuesto por el primer ministro Matteo Renzi. El referéndum fue considerado, en gran medida, como un plebiscito sobre el liderazgo de Renzi. La propuesta implicaba limitar las facultades del Senado para acelerar el proceso legislativo. Renzi anunció su renuncia el lunes. El presidente italiano, Sergio Mattarella, pidió al primer ministro Matteo Renzi aplazar su dimisión hasta después de la aprobación de la ley de los presupuestos estatales de 2017.

«Vivimos en la Unión Europea y es obvio que nosotros [Italia] tenemos ciertas obligaciones. Pero pienso que nunca, no importa quién llegue al poder en Italia, nadie consideraría que Rusia no es un socio estratégico de Italia. En caso de que el Movimiento 5 estrellas y la Liga Norte lleguen al poder, sólo podemos esperar una mejora en las relaciones con Rusia y un movimiento hacia la reducción y el levantamiento definitivo de las sanciones contra Rusia», dijo Ferlenghi.

Según Ferlenghi, la gente en Italia está acostumbrada a tales cambios políticos, que nunca han afectado negativamente las relaciones italianas con Rusia. Las fuerzas políticas del país, así como las empresas, siempre han tratado de establecer y fortalecer las relaciones con Rusia, agregó.

El lunes, el M5S pidió las elecciones parlamentarias anticipadas tras el fracasado referéndum constitucional y la renuncia de Renzi. Esta iniciativa fue apoyada por la Liga Norte, que anunció su disposición para la celebración de unas elecciones rápidas.

Desde el año 2014, las relaciones entre Rusia y la Unión Europea se han agriado en medio de la crisis en Ucrania. Bruselas, Washington y sus aliados han introducido varias rondas de sanciones contra Rusia desde que Crimea se convirtió en parte de Rusia en 2014 y por la supuesta participación de Moscú en el conflicto entre las milicias ucranianas orientales pro-independencia y Kiev.

Rusia ha refutado repetidamente las acusaciones, advirtiendo que las sanciones occidentales son contraproducentes y socavan la estabilidad global.