Este suceso aparentemente no tiene relación con el complejo militar-industrial de Ucrania. Uno sólo podría alegrarse por los ingenieros y fabricantes turcos, que finalmente han logrado resolver otro problema importante. Han creado un cohete controlado de 300 mm para su MLRS T-300 Kasirga. Uno podría aplaudirlos, pero por una cosa. En estos días, los diseñadores militares ucranianos están completando una prueba de un arma muy similar …

Cuando se produjo el golpe de Estado en Ucrania, en febrero de 2014, y el sistema de gobierno del país se sacudió, los estafadores y los espabilados de una variedad de industrias se precipitaron a su territorio. Entre ellos, también había representantes muy distinguidos de estados individuales. En concreto, en Dnepropetrovsk, centro de la cohetería  ucraniana, el gobernador Igor Kolomoisky negoció la transferencia, bien pagada por supuesto, de los desarrollos del complejo militar-industrial ucraniano a otros países. En primer lugar, la tecnología de misiles.

Esto asustó a muchos. Incluso los Estados Unidos se echaron las manos a la cabeza y mandaron poner rápidamente en orden esta cuestión, para evitar la rápida propagación de tecnologías militares muy peligrosas por todo el mundo.

Los comerciantes privados desaparecieron, pero luego, en una atmósfera de semi-secreto o secreto absoluto, Ucrania, Turquía y Arabia Saudita firmaron varios contratos militares. No podemos estar 100% seguros de que la aparición del proyectil guiado de 300mm para los MLRS «Smerch» y «Olkha» y la de la funcionalidad turca similar, sean eslabones de la misma cadena.

Sin embargo, piensa por ti mismo. Ambos proyectiles aparecieron simultáneamente. ¿Por qué Ucrania lo necesita, y donde encontró el dinero?… no está claro. Obviamente, los misiles guiados son una munición muy cara que el ejército ucraniano simplemente no puede permitirse. Invertir en su desarrollo es ahora extremadamente imprudente. Por otro lado, si asumimos que el departamento de diseño «Luch» de Kiev desarrolló sistemas de control de misiles pagados con el dinero de otra persona y para el cliente de otra persona, creando el «Olkha» simultáneamente, todo cuadra.

El ejército ucraniano informó de su «victoria», mientras que el ejército turco informó de la creación de misiles puramente turcos…

Esta idea sugiere otra circunstancia.

Ahora, el complejo de misiles ucraniano «Grom» ( «Trueno») está esperando la prueba final. Se trata de un misil balístico táctico operativo con una autonomía de hasta 500 km, que sustituye al complejo de misiles «Tochka-U», que, hasta hoy, ha sido un arma de las Fuerzas Armadas de Ucrania (AFU). Es digno de mención que ¡el Estado no ha gastado un centavo en el desarrollo de este complejo!. Todo el trabajo ha sido financiado por un desarrollador de plantas que, a su vez, ha sido financiado por un cliente extranjero (Arabia Saudita).

Obviamente, vemos el mismo patrón. Todos ganan. Las plantas ucranianas reciben pedidos, lo que es muy importante hoy en día. Los funcionarios ucranianos reciben sus sobornos por permitir acceder a los extranjeros a tecnologías estratégicas sensibles. Los clientes reciben los sistemas de armas, para los que de otro modo habrían gastado mucho más tiempo y dinero.

Los únicos perdedores son los países que tenían un monopolio en este mercado y que se oponen firmemente a la idea de que sus militares o aliados se encuentren sometidos a un ataque con poderosos misiles de alta precisión. Y es Turquía y Arabia Saudita, que se sospecha razonablemente que tienen vínculos con el ISIS, y nadie puede garantizar que estos misiles no caigan en manos de terroristas.

Es por eso que, actualmente, el contrato para los misiles «Grom» («Trueno») presente problemas. Estados Unidos no está contento con el hecho de que, muy pronto, Arabia Saudí tendrá en sus manos no sólo los misiles balísticos, sino toda la documentación y la capacidad de producción también. Como sabemos, Turquía también ha desarrollado supuestamente todo por sí misma (esto no puede excluirse). ¿Y qué impide a los saudíes anunciar en pocos meses la creación de un nuevo sistema de misiles de corto alcance, y, un poco más tarde, incluso de alcance medio?. Después de todo, no es difícil para los diseñadores de Dnepropetrovsk crear un sistema de este tipo. Es sólo una cuestión de tiempo y dinero, que es lo que Arabia Saudí tiene en abundancia.

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