Un potente ataque de misiles y de los francotiradores sirios, obligaron  a los terroristas de Vadi Barada a  pedir la  tregua. Las  decenas de combatientes dejan los armas, los demas, están decidiendo su destino.

La batalla de Damasco, en la localidad de  Barada, actualmente  es un  punto más activo de los combates en Siria. La crisis de agua de dos semanas obligó al gobierno sirio  de actuar más activamente, la capital de cinco millones de habitantes sufre todas las penalidades de la deshidratación.

Los combatientes, que mantenian por  mucho tiempo el área, que sostiene el suministro de agua a Damasco, han cometido una banal barbaridad, envenenando las  fuentes de  agua con diesel.

En la localidad  de  WadiBarada, fueron lanzados grandes fuerzas del ejército sirio y «Hezbollah», cuyas acciones están apoyadas por la aviación siria y rusa.

Los acuerdos de armistício no fueron respetados  por los  combatientes, los   especialistas sirios  no fueron admitidos en el almacenamiento de agua, ellos abrieron el fuego contra  ellos. La respuesta no se hizo esperar.

Al  inicio de  esta  semana  la Cuarta División Mecanizada del Ejército Árabe Libre  y combatientes libaneses, han estrechado la caldera, y han establecido el control sobre los puestos de mando, y las fuerzas especiales del ejército sirio  con combates entraron en la ciudad  de Bassima y expulsaron a los militantes de algunos  complejos residenciales.

Después de un ataque masivo de misiles  y  disparo continuo de los francotiradores desde las alturas, varias decenas de opositores de Assad se rindieron, otros se trasladaron a posiciones preparadas.

Después de estos éxitos, aparecieron mensajes de que los líderes de los militantes se habian acordado para una tregua, con las condiciones todavía poco claras. Las conversaciones se llevaban a cabo con la mediación de la parte rusa. Según la edición siria «SANA», cerca  de cincuenta rebeldes se rindieron a las tropas gubernamentales y aprovecharon de la amnistía propuesta. Sin embargo, esta información aún no ha sido verificada.

En Damasco dicen que los combates en la zona de  Barada no violan el acuerdo de alto el fuego alcanzado antes de las conversaciones en Astana, por que  no se extiende al grupo terrorista «Al-Nusra», que ocupa posiciones  en esta área.

Además, el distrito en poder de los militantes, posee  del 80% de las fuentes de agua potable de Damasco, y la cuestión del control de las fuentes es una cuestión de supervivencia de la capital siria.

En el área de las principales fuentes de agua subterráneas se encuentran 13 asentamientos, que  durante varios años, estan controladoas por las bandas armadas

Si los mensajes sobre los acuerdos alcanzados se confirman  y los insurgentes deponen los armas o salen en la provincia de Idlib, esto va a significar que el gobierno sirio ha conseguido una más  victoria importante.

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