En Moscú llamaron a no “dramatizar” la decisión de Irán de no permitir a los estadounidenses en las conversaciones sobre Siria, el asunto aún no se ha resulto. Además, es posible, que Teherán diga en voz alta, que es lo que realmente quiere Moscú y Ankara. Para todos, a excepción de los rebeldes sirios y los anfitriones de la cumbre-los kazajos, la presencia de los estadounidenses será una carga. Pero la expulsión de los Estados Unidos de las conversaciones será sin precedentes.

Irán
En Moscú llamaron a no dramatizar el hecho de que Teherán rechace la idea de invitar a las conversaciones en Astana sobre Siria a la representación de los EE.UU. “por supuesto, este tema fue discutido entre los copatrocinadores. Por eso digo, que dramatizar la existencia de alguna diferencia no es necesario. Los copatrocinadores estar en contacto permanente y resolverán todos los asuntos, que estén en modo en línea”,-dijo la representante de exteriores de Rusia, María Zakharova.

Rusia continúa en contacto con los colegas iraníes, incluyendo en el contexto de la invitación a la reunión en Astana de los representantes de los EE.UU. “Nosotros continuaremos en contacto con nuestros socios iraníes, incluso en el sentido de concluir este tema”,-dijo el secretario de prensa de la presidencia Dimitri Peskov.

Recordar, que por iniciativa de Rusia, Turquía e Irán el 23 de enero en Astana esta programada las conversaciones del gobierno sirio con los movimientos rebeldes, que el 29 de diciembre firmaron el acuerdo de cese de las hostilidades. Las conversaciones a gran escala bajo el auspicio del enviado especial de la ONU a Siria-Stefan de Mistura están previstas el 8 de febrero en Ginebra.

Irán ha pisado el freno del proceso de paz
Anteriormente, el canciller iraní Javad Zafir hablo en contra de la participación de los estadounidenses, que ya había sido propuesto por Rusia y Turquía. El presidente del país Jasan Rouhani explicó esta exigencia de la “no participación de algunos estados en las conversaciones por su rol destructivo-apoyando a los terroristas”. Y el secretario del supremo consejo de seguridad nacional de Irán, Alí Shamjani anteriormente reconoció, que “existe la posibilidad que los estadounidenses sean invitados a Astana en calidad de observadores en el país anfitrión, es decir Kazajstán”.

Las divergencias dentro del triangulo de Moscú-Ankara-Teherán, como señala “Komersant”, drásticamente complica para Rusia la realización de sus principales objetivos de política exterior: la solución del conflicto sirio teniendo en cuenta los intereses de todos los actores claves y la normalización de las relaciones con los EE.UU. bajo la nueva administración de Donald Trump.

El experto en asuntos orientales, Aleksander Sotnichenko, comentó en el periódico Vzglad la gestión de Teherán, señalando, que el ayatolá iraní no ve la diferencia entre Obama y Trump, al igual que para los líderes estadounidenses no hay diferencias fundamentales entre Rowhani y Ahmadinejad. “el enfrentamiento entre estos países tiene raíces mas profundas. Después de que Obama exitosamente llevó a cabo las conversaciones sobre el programa nuclear iraní, ambos países no tienen relaciones comerciales, no han restablecido la diplomacia. Hasta ahora, el principal aliado de los EE.UU. en el medio oriente sigue siendo Israel, y para Irán el principal enemigo sigue siendo Israel, ninguno de los cuales aún una reconciliación condicional de Washington y Teherán no podría haber”.-cree el experto en asuntos orientales.

“Para Irán el objetivo de la conferencia en Astana con la participación regional seria lo suficientemente serio para el avance en el ámbito internacional, pero su falta de voluntad de ver allí a los EE.UU. es lo suficientemente claro”,-agregó Sotnichenko.

EE.UU. debe ser invitado, pero “simplemente como observador”
El experto entiende el deseo de Moscú de realizar el primer gesto amistoso hacia la administración de Trump e invitarla a la conferencia, que obviamente esta previsto como regional, sin la participación de los EE.UU. y la Unión Europea. “Sin embargo, y sin Irán, como sin el jugador clave en Siria esta conferencia en los hechos no tendrá lugar. La solución sería invitar a un representante de la nueva administración en calidad de no participante. Sino como observador»-sugirió el experto orientalista.

Sotnichenko señaló, que ahora intensamente se discute las 2 versiones: en la primera, por lo tanto Teherán reacciona a la retórica hostil de Trump sus amenazas para revisar los resultados del “acuerdo nuclear”, en la segunda, los intereses de Rusia e Irán en Siria realmente no son exactamente los mismos. “Irán, como cualquier otro país, esta involucrado en el enfrentamiento, le gustaría que las autoridades sirias fueran completamente sus marionetas. Moscú, desde luego, también reclama sobre el status del principal aliado Assad en Siria”,-cree Sotnichenko.

Además, Irán reclama sobre el status de líder del mundo islámico. “Hay una gran cantidad de empresas estatales como privadas iraníes que directamente promueven un cambio demográfico real en Siria. Capturando algunos que anteriormente no pertenecían a los lugares santos chiítas, difundieron, especialmente entre los ideológicamente cercanos a los alauitas, la enseñanza chiíta, llevando a cabo la política de portador de la cultura en Siria”,-dijo.

Moscú y Teherán aceptarán en Astana la “capitulación de Erdogan”
El Director del Instituto Científico de artes orientales y africanas, Said Gafurov, a su vez, considera que la reticencia de Irán de ver a los EE.UU. en Astana no se le debe dar mucha importancia. En su opinión, se trata de una maniobra táctica de los tres países participantes, ya que, de hecho, ninguno de ellos quiere ver a los estadounidenses en la capital de Kazajstán. “Será sencillo resolver frente a Rusia, Turquía e Irán las tareas sin la presencia de los EE.UU. en primer lugar en Astana será de hecho aceptada la capitulación de Turquía. La tarea, que este país se ha fijado en la región, es decir, el derrocamiento del régimen de Assad, no se ha cumplido”,-dijo el experto orientalista.

Según la opinión de Gafurov, En Astana Erdogan intentará de salir lo más hermoso posible de la situación de punto muerto por si mismo, no discutiendo con actores claves. “En esta situación, la presencia de otra fuerza representada absolutamente por los impredecibles estadounidenses no es beneficioso para él, ni Irán, si, de hecho, y Rusia. Esta pregunta no es tanta falta de respeto hacia los EE.UU., cuanto deseo efizcamente cumplir con sus objetivos”,-explicó el experto.

En cuanto a la “transacción atómica”, que durante su campaña electoral prometió interrumpir Donald Trump, entonces Grafurov señaló, que la causa no se trata solamente de ella. Sino en que los estadounidenses de pronto se acordaron sobre el deseo de unirse al acuerdo sobre la energía atómica iraní, también el asunto de la producción de misiles iraníes. Sin embargo el experto no cree que los diplomáticos tomen en serio acerca de las amenazas preelectorales de Trump. “Todos esperan, a que este tome el cargo de presidente, y después empezar de cero”,-agregó Gaburov.

Para muchos de los participantes en el proceso de conversaciones esta decisión de Teherán fue inesperada, admitió el director general del Centro de investigación de la moderan Irán, Rajab Safarov. Sin embargo, obviamente influyó en la decisión de Obama la semana pasada para ampliar las sanciones contra Irán por otro año, dijo. «Pero Teherán ha cumplido con todas sus obligaciones. El resentimiento ha jugado un papel, por supuesto. Si los americanos tan hostiles, como los iraníes serán capaces de sentarse con ellos en la mesa de conversaciones»- preguntó retóricamente el funcionario.

Irán esta en contra la presencia de los estadounidenses en Astana, ni siquiera como observadores. «Ahora vamos a ver una situación muy interesante: nunca antes los estadounidenses fueron expulsados del proceso de conversaciones. Y ahora, de hecho, estamos hablando acerca de cómo evitar que los Estados Unidos en participar. Esto no tiene precedentes!»-exclamó Safarov.

“Además, como creen los iraníes, cualquier emisario de Washington todavía no pueden tener un pleno peso, ya que el nuevo gobierno estadounidense apenas se esta formando”,-explicó el iranista al periódico Vzglyad. De acuerdo con Safarov, Teherán quiere reconocer si ellos (los EE.UU.) no tendrían el papel principal, por lo menos el segundo después de Moscú como pleno actor. Lo más probable, que la reunión en Astana ahora en general sea pospuesta, cree Safarov.

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