Las órdenes ejecutivas sobre inmigración firmadas por el presidente estadounidense Donald Trump no podrán limitar las corrientes migratorias, dijo a Sputnik el sociólogo argentino Pablo Puricelli

«No parece haber evidencia de que ni un muro ni más personal en los puestos fronterizos vayan a limitar el influjo inmigratorio», sostuvo Puricelli, coordinador del Programa de Política Internacional en el centro de estudios Laboratorio de Políticas Públicas (LPP).

Las corrientes de migración «no se deben a las disposiciones legales que imperan en Estados Unidos, sino a las condiciones económicas que imperan en el mundo», añadió el especialista.

Puricelli hizo estas declaraciones tras la firma de Trump de dos órdenes ejecutivas para redoblar los controles migratorios en EEUU y fortalecer la seguridad fronteriza.

Uno de los decretos, firmados en la sede del Departamento de Seguridad Nacional, establece la construcción de un muro en la frontera con México y el otro endurece las leyes contra el ingreso de inmigrantes indocumentados.

El sociólogo recordó que la construcción del muro es una medida muy agresiva hacia México, el segundo país más importante de América Latina.

«Esto obliga al conjunto de América Latina a predisponerse a ajustar sus relaciones con Estados Unidos en solidaridad con México, en la medida que este país lo requiera», señaló.

La región no fue mencionada por Trump en ningún momento de su campaña electoral, salvo la excepción «clamorosa» de México, apuntó el sociólogo.

Habrá que ver cómo hace América Latina «para tener relaciones normales con un presidente que no habla de ella, pero que cuando plantea un política concreta, lo hace con esta agresividad», añadió.

Más allá de México

El muro, aclaró Puricelli, no es sólo para contener la migración mexicana.

«México es un país de tránsito y el muro va dirigido también a los salvadoreños, hondureños, nicaragüenses y dominicanos que representan las corrientes migratorias más importantes», destacó.

Inmigración argentina

En otra orden ejecutiva sobre inmigración que firmo el miércoles Trump, se establece que solo se otorgarán visas a los países que acepten de regreso a sus ciudadanos que hayan cometido delitos en EEUU.

En ese sentido, Argentina no será un país de gran preocupación, consideró Puricelli.

Durante su visita oficial a Argentina en marzo, el expresidente estadounidense Barack Obama abrió la posibilidad de que el país sudamericano volviera a estar en consideración para el programa de exención de visados, algo que no sucederá bajo la actual administración.

«Para que Estados Unidos ofrezca eso, el país tiene que cumplir con requerimientos técnicos, no es una decisión política», añadió el especialista.

Si ese ofrecimiento llegó a hacerse, «es porque organismos técnicos consideran que el país en cuestión no representa ningún problema para la cuestión migratoria dentro de Estados Unidos», detalló.

«Hay evidencia reciente y clara de que el Gobierno de Estados Unidos no considera que la inmigración argentina plantee algún tipo de problema», observó.

CONTEXTO

Lo que viene haciendo el presidente estadounidense en su primera semana al frente del Gobierno es «aprovechar el receso parlamentario para dar uso a tiempo completo a los decretos presidenciales», expresó el coordinador de LPP.

Al contrario de lo que algunos analistas anticipaban, lo hace además «sin mostrar signos de moderación y sin cambiar de posición en los temas más ríspidos», comentó Puricelli.

Está claro que Trump «está dispuesto a avanzar en una línea tan extremista como planteó durante la campaña», concluyó

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