Los zapadores rusos desactivaron más de 1.000 explosivos en la ciudad siria de Alepo y desminaron una superficie total de más de 360 hectáreas en siete días.

El portavoz del Ministerio ruso de Defensa, general mayor Ígor Konashénkov, informó “durante la semana pasada los especialistas del centro anti-minas internacional de las Fuerzas Armadas de Rusia desactivaron más de 1.000 explosivos, desminaron unos 75 kilómetros de carreteras y más de 360 hectáreas”.

Asimismo, llamó a la comunidad internacional a prestar ayuda humanitaria a los habitantes de la ciudad siria de Alepo, y explicó que varios países, en particular Kazajistán, Armenia, Bielorrusia y Serbia, enviaron ayuda humanitaria a los civiles de Alepo.

Añadió que todavía no se ha recibido ayuda de otros países y organizaciones internacionales, cuyos representantes hablaban desde sus oficinas en varias ocasiones sobre la situación difícil en Siria y sobre la catástrofe humanitaria en este país”.

Konashénkov subrayó que los civiles en Alepo “no necesitan promesas vacías, sino una ayuda real”.
Por otro lado, el vocero del Ministerio ruso de Defensa dijo que 12.000 civiles volvieron a sus hogares en Alepo Oriental y todos ellos reciben la ayuda necesaria”.

Konashénkov indicó que con la ayuda del centro ruso para la reconciliación en Siria, más de 50 toneladas de alimentos, medicamentos y sujetos de primera necesidad fueron trasladadas a las gobernaciones de Alepo, Damasco, Latakia y Hama.

Fadi M.-Y.K.