Una serie de recientes escándalos en los cuales actuaban las firmas de cabildeo, cuales, trabajando formalmente con algunas estructuras de negocios, en que fueron financiadas a través de los canales oficiales saudíes, conmocionaron a la sociedad occidental. Se reveló que las mayores cantidades de dinero saudita, durante las últimas décadas fueron invertidas por los reyes de arena no en los bonos de la Reserva Federal de Estados Unidos, sino en el cabildeo de Riad, en el establecimiento de Estados Unidos. O directamente a la promoción de los políticos estadounidenses de más alto nivel, incluyendo la parte superior, hasta la Oficina Oval.

De hecho, los saudíes siempre han apoyado a Obama, y siempre (independientemente de si profesaba el ex -presidente estadounidense el Islam o no) defendían y promovían sus intereses.

Del mismo modo, en las últimas elecciones de Estados Unidos los saudíes apostaron y fueron estrechamente asociados con Hillary Clinton. La consejera más cercana y confidente de la «Señora Wow», fue Huma Abedin, la titular de la ciudadanía saudita en los Estados Unidos, y más, proveniente de una familia del jefe de uno de los servicios de seguridad del reino. Ninguno de los expertos serios no dudaba de que la victoria de los demócratas traería a la señora Abedin un cargo si no de Secretario de Estado, sino algo no menos influyente y que sólo beneficiará a Riad.

Sin embargo, esta es una gran historia aparte, no tiene sentido de profundizarla, pero los hechos sostienen, que Obama, antes de dejar la Casa Blanca, no había logrado resolver la cuestión de importancia estratégica para la Casa Saud, la de «shií». Hillary, en contra de todas las expectativas. Como consecuencia, perdió también una «grande apuesta saudita», que, en caso de éxito, sin duda habría inclinado sobre su lado, la balanza de la situación en Siria, Yemen y muchos más donde el encubrimiento de los intereses saudíes en el Oriente Medio por los Estados Unidos de muchas maneras resultó socavado, y esto condujo inmediatamente a los problemas de Riad en Siria, que para él es importante, no menos importante que Ucrania para Rusia.

«Intereses islámicos» en Kiev

Y aquí está la paradoja: los saudíes tienen todavía un montón de dinero, pero invertirlo en administración de Donald Trump no tiene sentido. De donde tomar los recursos de fuerza no es del todo claro. Buenas oportunidades de Qatar, que suministraba a los mercenarios, están fuertemente recortadas después del reciente acuerdo de «Rosneft» entre Moscú y Doha. El propio ejército del reino combate tradicionalmente mal, si no decir de un modo fallo (y además está ocupado en Yemen, donde no todo va muy bien). En cuanto a las «fuerzas híbridas» (terrorismo) en Siria, incluso ellos resultaron previsiblemente débiles y comenzaron a sufrir la derrota. A este respecto, los sauditas ahora febrilmente tratan de encontrar una manera de salir de una situación difícil.

En este sentido, vale la pena de examinar los últimos contactos de los sauditas con las autoridades de Kiev. Los representantes de Riad de no más alto nivel, pero de muy diferente estatus últimamente llegan a menudo en Ucrania. Estos contactos, a primera vista, no están claros, ya que los puntos de intersección de estos dos países, prácticamente no existen. En este sentido, una serie de periodistas egipcios y libaneses, recientemente con prudencia explicaron, que el interés de los saudíes a Kiev está vinculado con la probable intensificación del conflicto en Ucrania, que en esta situación puede ayudar mucho al Reino.

Si Kiev será suficientemente insistente y para las repúblicas de Donetsk y Lugansk surgiera una amenaza seria, el presidente de Rusia o tendrá que desviar de inmediato los recursos de Siria, o suficientemente rápido recibir en el Donbass una desagradable y dolorosa derrota, que no se podrá ocultar por ningún truco publicitario.

Es muy probable, y los saudíes cuentan mucho de esto, que en este escenario las autoridades rusas tendrán que detener la campaña prolongada de Siria y dedicarse del Donbass. ¿Como es esto posible? Los expertos que examinan esta variante puramente hipotética, creen que la probabilidad de este escenario es bastante alta.

Primeramente, la élite de Ucrania es tradicionalmente corrupta de arriba a abajo, y para los estándares del mundo de las finanzas, es muy pobre. Todos ellos pueden ser comprados al por mayor. Además, los «halcones de la guerra» ucranianos están listos de cobrar dinero por la guerra con Rusia de cualquiera que lo daría.

Segundo, los sauditas no perdieron por completo la influencia a los Estados Unidos. Claro está, que ahora ellos no pueden obligar directamente a los EE.UU de interceptarse por ellos o retirar de la zona de sus intereses el contingente ruso, que cubre Siria a las repúblicas del Donbass, RPD y RPL, pero persuadir a sus amigos en Washington de sacrificar para estos fines un ejército ucraniano es una tarea mucho más simple. Principal es que ellos tienen mucho dinero, que están listos de gastar para proteger a sus intereses.

La probabilidad del desarrollo de la situación en esta dirección deberían tener en cuenta todas las partes interesadas en Rusia. Especialmente, el reciente agravamiento de las hostilidades en el Donbass, en este caso, recibe una explicación muy lógica.

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