El 25 de enero, el viceministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Zerkal, dijo que Ucrania había exigido el derecho a votar en todas las negociaciones entre los EE.UU. y Rusia relativas a Donbass.

El 27 de enero se produjo la primera conversación telefónica entre los presidentes de la Federación de Rusia y los Estados Unidos, donde se decidió iniciar los preparativos para una reunión personal de los presidentes.

A pesar de que la cuestión ucraniana fue discutida probablemente durante la conversación, Kiev, como mostraron los sucesos posteriores, no ha sido informada de los resultados.

Para averiguar la perspectiva que tiene en las próximas negociaciones entre la Federación de Rusia y los Estados Unidos, Kiev eligió la única forma de comportarse familiar e incomprensible que sabe, es decir, la escalada de la violencia bajo el disfraz de ser una víctima inocente.

En la noche del 30 de enero de 2017, la parte ucraniana abrió fuego con armas pesadas a lo largo de toda la línea del frente y trató de romper las defensas del ejército de la República Popular de Donetsk (RPD) entre Yasinovataya (bajo el control de la RPD) y Avdeevka (bajo el control de las Fuerzas Armadas de Ucrania).

El ataque de los militares ucranianos fue rechazado, además que el bombardeo ucraniano tuvo, por primera vez en muchos meses, una respuesta muy dura.

Kiev llegó a la conclusión de que las próximas negociaciones entre la Federación de Rusia y los Estados Unidos no le prometen nada bueno, pero decidió aprovechar la respuesta drástica de las Repúblicas para volver a recibir la atención perdida de Occidente.

El 30 de enero por la mañana, la parte ucraniana pidió el «régimen de silencio» para, presuntamente, reparar las líneas eléctricas dañadas en Avdeevka, que ellos controlan.

Después de recibir la confirmación del alto el fuego de la RPD, Kiev inmediatamente comenzó un cruel bombardeo contra las localidades de primera línea de la República.

En el sur de la RPD, el bombardeo duró más de 10 horas, lo que dio como resultado que varias aldeas se han quedado completamente sin electricidad con una temperatura de 20 grados bajo cero.

En Donetsk se han registrado múltiples daños a edificios residenciales.

En Makeevka, una ciudad satélite de Donetsk, ha muerto una mujer y tres civiles han resultado heridos como resultado del bombardeo. El fuego también impactó en un hospital y una escuela, cuyos niños se pudieron poner a salvo a tiempo, bajándoles al sótano.

Simultáneamente al bombardeo de localidades, Kiev lanzó otro ataque contra las posiciones del ejército de la RPD. Los atacantes se metieron en un campo minado y, tras sufrir grandes pérdidas, se retiraron.

Según el Ministerio de Defensa de la RPD, en tan sólo unas horas, por la mañana, la parte ucraniana lanzó sobre el territorio de la RPD más de 200 proyectiles de artillería y mortero, tras lo cual el ejército de la República se vio obligado a abrir fuego de retorno.

Kiev declaró de inmediato la amenaza de un desastre humanitario en Avdeevka, que estaba «por el bombardeo de los terroristas» sin luz, calefacción, agua y gas. Al mismo tiempo, dos de las cuatro líneas de suministro eléctrico que alimentan Avdeevka habían sido dañadas ya en 2015, y durante dos años el ejército ucraniano y la administración civil no han sido capaces de arreglarlas.

Bajo este pretexto, el presidente de Ucrania, Poroshenko, interrumpió su visita a Alemania, durante la cual, a juzgar por la falta de informes triunfantes de Kiev, no ha logrado nada más que otro recordatorio de las autoridades del país para cumplir plenamente los Acuerdos de Minsk.

Kiev anunció el inicio de la evacuación de emergencia de los residentes de Avdeevka, para la cual se han proporcionado 80 autobuses para una localidad que actualmente cuenta con más de 10.000 habitantes. Al mismo tiempo, la mayoría de los vecinos, durante las entrevistas que tuvieron con los medios de comunicación ucranianos, dijeron que no iban a ir a ninguna parte.

El presidente Poroshenko celebró una reunión urgente con los ministros competentes, en la que ordenó convocar inmediatamente una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU y el Grupo de Contacto en Minsk, y también dijo que el bombardeo de áreas residenciales con «Grads» y artillería no podría ser seguido por negociaciones sobre un posible levantamiento o alivio de las sanciones contra Rusia.

Parece que Kiev, siguiendo el anterior razonamiento, ha comenzado una nueva ronda para escalar la violencia en Donbass, que ha causado la muerte y la destrucción masiva a sus habitantes, y un costo para Ucrania, según los datos oficiales de la sede de la ATO, de 300 soldados muertos y heridos.

Por otra parte, este repetido intento de Kiev de atizar la histeria de la «agresión rusa» no le ha traído los resultados deseados. El Consejo de Seguridad de la ONU acordó un alto el fuego inmediato, el Departamento de Estado y la Embajada de EE.UU. en Kiev expresaron su preocupación, y en la reunión del Grupo de Contacto de Minsk se le ofreció a la parte ucraniana que siguiera la fórmula de Steinmeier, que Ucrania rechaza.

Al mismo tiempo, la edición alemana Süddeutsche Zeitung declaró, citando sus fuentes en el gobierno, que «Berlín sigue, con creciente preocupación, el deterioro de la situación en el este de Ucrania, porque entienden que la culpa de lo que está sucediendo es, según diferentes señales, de Kiev», y The New York Times publicó un artículo titulado «La guerra civil en Ucrania», del cual, sin embargo, la palabra «civil» fue suprimida más tarde.

Sin embargo, Kiev no ha dejado de bombardear a las Repúblicas de Donbass. Según los residentes de Donetsk, no habían tenido que sobrevivir a ataques de tal intensidad desde el invierno de 2015, durante la batalla de Debaltsevo, cuando la parte ucraniana golpeaba Donetsk con ataques masivos de distracción.

Según el Ministerio de Defensa de la RPD, el 31 de enero, el ejército ucraniano hizo seis intentos de romper la defensa del ejército de la República y abrió fuego en su territorio más de 3.000 veces, incluyendo cerca de 500 rondas de sistemas de lanzacohetes múltiples. Los golpes más fuertes se repartieron entre las posiciones del ejército de la RPD en las áreas de Yasinovataya, Donetsk y Makeevka.

Durante el día, murieron dos mujeres en Donetsk y Makeevka, y otros cinco civiles resultaron heridos.

En Donetsk, los residentes no tienen suficiente tiempo para reparar sus hogares. Sólo en las afueras del norte de Donetsk, resultaron dañadas más de 10 casas, y las ventanas se rompieron hasta los pisos 8º y 9º en edificios de varios pisos, en zonas previamente seguras.

En una de esas casas, un proyectil entró en un apartamento, donde, por la mañana temprano, un niño de dos años estaba durmiendo. Milagrosamente, él y sus padres no resultaron heridos, pero el apartamento está totalmente destruido.

En Donetsk, los periodistas fueron víctimas de un bombardeo, donde uno de ellos resultó herido de metralla en una pierna, así como el conductor y dos pasajeros de una ambulancia.

En Makeevka, además de numerosas casas destrozadas, un hospital de la ciudad y una escuela secundaria fueron golpeados por los bombardeos de Ucrania.

En la noche del 31 de enero, en las afueras de Makeevka aterrizó la cola de un misil lanzado desde un complejo de misiles antiaéreos «Buk» situado presumiblemente en Avdeevka, controlada por Kiev. Se ha admitido que el avión malayo MH-17 fue derribado, en 2014, por un misil de este tipo. En ese momento, Ucrania declaró que no tenía esos misiles.

Las autoridades de la RPD también observaron bombardeos ucranianos dirigidos contra la infraestructura básica y vital.

El 31 de enero, sólo en Donetsk, dos calderas resultaron afectadas, y otra en el área de Gorlovka.

En el sur de la República, seis localidades se han quedado sin electricidad porque han dañado las líneas eléctricas de nuevo. En una de ellas, también han destruido un gasoducto.

En el área de Donetsk, también se quedaron sin suministro eléctrico dos grandes plantas de filtrado, lo que dio como resultado que casi toda la capital de la RPD, una ciudad con un millón de personas de población, haya permanecido sin agua durante 24 horas.

Los trabajadores de una de las plantas informaron de la presencia de olor a cloro en el aire. Es posible que hayan dañado el almacén de cloro, cuya destrucción sería una catástrofe ecológica comparable en sus efectos con el uso de armas químicas.

Mientras tanto, Kiev está avivando la histeria sobre el deterioro de la situación en Donbass.

En el centro de la capital de Ucrania, se escenificó una marcha con siete ataúdes con los cuerpos de los soldados ucranianos muertos cerca de Avdeevka (de 300 oficialmente reconocidos por las autoridades ucranianas) que terminó en Maidán, a la vez que se gritaban consignas anti-rusas y se pedía venganza.

Los nacionalistas recorren toda la ciudad rociando pintura roja en las puertas de los bancos rusos.

En toda Ucrania se están abriendo puntos de recaudación de fondos para los residentes de Avdeevka, «las víctimas de la agresión rusa».

En la región de Odessa, personas no identificadas quemaron una iglesia de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarcado de Moscú.

La inteligencia de la RPD informó que sólo en el último día, Kiev llevó a Donbass dos complejos de misiles tácticos «Tochka-U», dos sistemas de lanzacohetes múltiples «Grad», unos 40 vehículos blindados, incluidos seis tanques que llegaron acompañados por el vehículo de la OSCE, y hasta 250 soldados de una compañía militar privada polaca. Los vehículos blindados están avanzando a la línea de frente del área de Avdeevka.

El 1 de febrero, el secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa, Turchinov, llegó a Avdeevka, donde dio la orden de repeler el «ataque terrorista» y prepararse para una contraofensiva.

Etiquetas: ; ; ; ; ; ; ;