La emigración es un fenómeno común en todo el mundo y Europa no es la excepción. Con base en un estudio de la ONU del año 2015 sobre emigración, Jakub Marian, un lingüista y matemático checo ha creado un mapa que muestra «el destino más común» de los habitantes de cada país.

ntre los países de Europa del Este y del Báltico, el destino más común para emigrar es Rusia. En el año 2015, los habitantes de Letonia, Estonia, Bielorrusia, Ucrania y Moldavia se mudaron con mayor frecuencia al país más grande del mundo. Sin embargo, el autor aclara que muchos de estos emigrantes pueden ser en realidad personas de ascendencia rusa nacidas en esos países y que han decidido volver a su madre patria.

Por esa misma razón, el destino más común en Rusia es Ucrania. Al mismo tiempo, al excluir la evidente razón de la cercanía geográfica, el segundo destino más común para los rusos es Alemania.

Los emigrantes de un gran número de países de Europa central y de la región del mar Mediterráneo —Italia, Eslovenia, Austria, Chequia, Polonia, Hungría, Grecia y Turquía— también tienen como destino predilecto Alemania. Curiosamente, los teutones prefieren EEUU como destino para empezar una vida como emigrantes.

Los españoles y los portugueses, por otra parte, prefieren mudarse a Francia, y los habitantes del país galo, a su vez, prefieren emigrar a la tierra de Cervantes. Como dato curioso, los habitantes del Reino Unido prefieren Australia antes que mudarse a algún país de la Europa continental.

Pues, la emigración en Europa contemporánea resulta ser un proceso complejo y en constante cambio, que a veces no refleja los prejuicios o nociones populares.