No es mucho lo que se pueda especular sobre qué hará el presidente Donald Trump con Puerto Rico. Son muy escasas las ocasiones que se ha expresado sobre el tema. Las expresiones no confirmadas son que los puertorriqueños son los mexicanos que mas desprecia y va a quitarles la ciudadanía estadounidense. Las expresiones oficiales de […]

No es mucho lo que se pueda especular sobre qué hará el presidente Donald Trump con Puerto Rico. Son muy escasas las ocasiones que se ha expresado sobre el tema. Las expresiones no confirmadas son que los puertorriqueños son los mexicanos que mas desprecia y va a quitarles la ciudadanía estadounidense.

Las expresiones oficiales de Trump son las de todo candidato a la Presidencia de Estados Unidos: los puertorriqueños tenemos el derecho a expresarnos sobre nuestra preferencia de estatus, incluyendo la estadidad, y el Gobierno de EEUU debe actuar dentro de los límites del poder del Congreso y la Constitución para decidir nuestro futuro. Generalidades que no se comprometen a nada. Sobre la crisis fiscal ha hablado con mas contundencia: Puerto Rico tiene que resolver su problema sin rescate del Gobierno de EEUU.

Cartel pro independentista de Puerto Rico respecto al contexto económico de las relaciones con EE.UU.

Al final todo para Trump se reduce a dólares y centavos. No hay ideología ni idealismos. Su única y principal motivación en la vida es hacer dinero y ser el centro de atención. A pesar de que sus negocios se han ido a la quiebra en varias ocasiones, para Puerto Rico no habrá acceso a la quiebra. Para él, los puertorriqueños no saben administrar sus finanzas y deben asumir la responsabilidad de su ineficiencia e irresponsabilidad.

Al igual que con la política hacia Cuba, lo que moverá a Trump en una dirección u otra es el cálculo económico. Teniendo en cuenta que el poderosísimo cabildeo de los agricultores de lo que llaman “Grain Country” es históricamente republicano y blanco, y que han estado en la última década apoyando el restablecimiento de relaciones con Cuba y el fin al bloqueo, se podría esperar que Trump reconsidere la palabra empeñada al exilio histórico cubano.

Debemos esperar de Trump poca, si alguna atención a Puerto Rico, incluyendo el asunto del estatus. De hecho, a pesar de que en la plataforma del Partido Republicano siempre se expresa apoyo a la estadidad para Puerto Rico, hemos visto que cuando el Congreso ha sido conminado a actuar (Proyecto Young, Proyecto Pierluisi), los congresistas republicanos son la punta de lanza contra ese esfuerzo.

Etiquetas: ; ; ; ; ;