El Ejército iraquí está preparado para arrebatar al grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) la parte occidental de Mosul (norte de Irak).

“Las fuerzas especiales van a sorprender al enemigo y causarle grandes pérdidas”, ha anunciado este martes el comandante de las fuerzas antiterroristas de Irak, Abdul Wahab al-Saadi.

Según ha informado el alto mando castrense iraquí, sus tropas se han reorganizado y reagrupado para atacar los primero barrios occidentales de Mosul, tras dos días de ofensivas en las afueras de esta ciudad.

Las fuerzas especiales van a sorprender al enemigo y causarle grandes pérdidas”, anuncia el comandante de las fuerzas antiterroristas de Irak, Abdul Wahab al-Saadi, con respecto a la ofensiva contra Daesh en la parte occidental de Mosul.

Al-Saadi recuerda que sus hombres han adquirido una “amplia experiencia en los combates en zonas urbanas y guerra callejera” en enfrentamientos librados en Al-Anbar (oeste) y Salah al-Din (centro) y en la parte oriental de Mosul, liberada el reciente mes de enero.

Por su parte, el comandante de la IX División de Blindados del Ejército iraquí, el general Qasem Nasal, ha informado que sus unidades detuvieron el avance en el oeste de Mosul tras haber cumplido sus objetivos en los primeros dos días de esta ofensiva que empezó el domingo.

Nasal ha recalcado que su división ha cumplido su misión de tomar el control de ocho aldeas al suroeste de Mosul, el último principal baluarte de esta banda terrorista takfirí, y cortar las carreteras que comunican Irak con Siria, y actualmente, está a la espera de nuevas órdenes, ha añadido.

Aunque la parte occidental de Mosul es más pequeña en comparación con la zona oriental, se caracteriza por una población más densa, por lo que se teme que estalle un desplazamiento masivo de civiles tras el asalto de esta región.

Ante este temor, Hasal al-Alaf, asistente del gobernador de Nínive (cuya capital es Mosul), ha asegurado que el ejecutivo regional y el Gobierno de Bagdad están construyendo dos grandes campamentos de desplazados en el sur y el este de la ciudad para recibir a las familias que huyen durante los enfrentamientos.

Además, ha afirmado que las fuerzas iraquíes tienen preparado un corredor de seguridad para facilitar la huida a los civiles que, según las estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), serían de entre 750 000 y 800 000 personas.