Al cumplirse 143 años de su muerte, Cuba recuerda hoy a Carlos Manuel de Céspedes, considerado el Padre de la Patria y el iniciador de las luchas por la liberación de este país.

Nacido en Bayamo en 1819 y abogado de profesión, Céspedes dio la libertad a sus esclavos el 10 de octubre de 1868 y proclamó el comienzo de la guerra contra el dominio colonial español.

Encabezó el primer gran levantamiento contra esa potencia, convencido de que la vía armada era la única factible, y fundó el Ejército Libertador, sucesos que impulsaron y tuvieron gran repercusión en el proceso independentista cubano.

Según el Manifiesto del 10 de Octubre, dado a conocer en su ingenio La Demajagua, Céspedes era partidario de una guerra justa, anticolonial y antiesclavista, así como de una ruptura con las ideas reformistas y anexionistas existentes en aquel entonces.

De acuerdo con el investigador del Instituto de Historia de Cuba Roberto Hernández, la decisión de luchar por la independencia, sin presencia de tropas extranjeras y con el propósito de eliminar la esclavitud, constituye el aporte más significativo del presidente de la República en armas.

Con él también nació el himno y la bandera de la Patria e irrumpió El Cubano Libre, primer periódico independentista publicado en nuestro país. El alzamiento del 10 de octubre abrió una época de revolución política y social, señaló Hernández.

Destituido de su cargo por divisiones en la Cámara de Representantes, Céspedes fue sorprendido por los españoles en la finca San Lorenzo y murió enfrentándolos el 27 de febrero de 1874.