El eurodiputado español, Javier Couso de Izquierda Unida, aseguró este lunes que el ultraderechista venezolano, Leopoldo López, no es el líder de la oposición de esa nación, sino más bien un líder de un partido político que ha apostado desde siempre por formas violentas, y presentó como ejemplo los llamados de guarimbas en 2014 que dieron como resultado 43 muertos, más de 800 heridos y daños materiales por millones de dólares, “eso no parece una expresión política”, afirmó.

Las palabras fueron dadas durante la sesión de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, en el que eurodiputados de la derecha en su intento por alcanzar un bloqueo europeo hacia Venezuela, propusieron un “intercambio” de puntos de vista sobre la situación que vive la nación, además de conseguir acciones injerencistas.

En su intervención, Couso recordó que López ya fue condenado en el golpe de Estado del 2002 contra el presidente Hugo Chávez, y amnistiado en el 2007, a lo que subrayó que es curioso porque “la reincidencia en el ejercicio de la violencia atenta contra uno de los principios del Derecho Internacional que es toda amnistía, como es la garantía de no repetición”, y resaltó que a pesar de ello, López convocó a guarimbas en 2014 contra el gobierno de Nicolás Maduro que cobró un saldo de muertos, heridos y daños a instituciones públicas, razón por la cual hoy se encuentra preso en la cárcel de Ramo Verde.

Ante ello, el eurodiputado apuntó que las acciones violentas de López en cualquier país democrático seria considerado un atentado a la estabilidad constitucional y por lo tanto seria juzgado, “Leopodo López no está condenado por opinar, porque en Venezuela hay más de 100 partidos políticos, muchos de ellos hablan continuamente en contra del gobierno y no están encarcelados”, aclaró.

En tal sentido, rechazó la manera en que se busca satanizar al país suramericano, y colocó como ejemplo la inflación de la que tantos hablan, preguntando ¿por qué hablar solo de Venezuela? y no también de países como Argentina. También la llamada “crisis humanitaria”, la cual señaló como una vía utilizada en determinadas situaciones para injerir naciones, “hablemos de Haití, o de Colombia, donde hay niños que mueren de hambre”, exhortó.

Denució que el representante del Servicio Exterior ha hablado de niños que mueren en Venezuela sin citar ninguna fuente ni datos, además de decir que la Asamblea Nacional de ese país fue sacada por el gobierno que no reconoció las elecciones del 6 de diciembre de 2015.

“Mentira, se reconocieron perfectamente las elecciones, yo estaba allí (…) el presidente Nicolás Maduro lo reconoció, lo que pasa es que la Asamblea es uno de los cinco poderes que establece la Constitución, pero no está por encima del presidencial, lo que pasa es que qué dijo esa Asamblea?, que sacarían al presidente en seis meses, forzando su renuncia por la presión social, promoviendo un enjuiciamiento que no existe en la Constitución venezolana, declarando su incapacidad mental, anulando las elecciones presidenciales, convocando enmiendas o reformas constitucionales para acortar el período, realizar constituyentes o realizar ese referendo revocatorio”, expresó, preguntado de manera irónica si es necesario entonces hablar del por qué esa asamblea se ha declarado en desacato en orden constitucional.

Enfatizó que si bien es cierto que hablan de manifestaciones constantes en ese país, también es cierto que entonces existe una real democracia, “que haya manifestaciones es precisamente algo de buen transcurso democrático de una nación”.

En cuanto a la inmigración, Javier Couso resaltó que es propicio hablar también de México, Guatemala, Honduras, El Salvador, y países que tienen casi la misma población en Estados Unidos.

Por último, exhortó a los presentes y a la Unión Europea en general a apoyar el diálogo que ahora se desenlaza en Venezuela entre el gobierno y la oposición, con mediadores como Unasur y el Vaticano, y rechazar la agenda de cambio de gobierno que se lleva intentando desde 2002 en forma violenta.