Efectivos de la Fuerza de Respuesta Rápida de Iraq ingresaron hoy en el edificio del gobierno provincial de Nínive, en el oeste de Mosul, y mataron a decenas de terroristas del Estado Islámico (EI).

Miembros de esa unidad de élite del Ministerio del Interior aseguraron que en una operación de gran envergadura llevada a cabo la pasada madrugada lograron romper las líneas defensivas de los extremistas y acceder al corazón administrativo del último gran bastión del EI en este país.

‘Ellos (los soldados) mataron a decenas del Daesh (acrónimo árabe de EI) y también obligaron a la huida de otros hacia Tal Afar, más al occidente de la segunda ciudad del país, declaró el portavoz de dicha fuerza, teniente coronel Abdel Amir al-Mohammadawi.

El gobierno del primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, destacó la importancia del avance de las tropas regulares en el oeste de Mosul, pues ayudará a lanzar ataques en el centro de la urbe, además del simbolismo que significará restablecer la autoridad del Estado allí.

Imágenes de la televisión estatal mostraron algunos edificios completamente destruidos o con severos daños, por lo que se cree que hace mucho dejaron de ser usados por el Daesh como inmuebles administrativos y más bien sirvieron de trincheras o base de operaciones.

Ayer, Mohammedawi declaró a periodistas que los inmuebles del gobierno están muy próximos al puente Al-Hurriyah (Libertad, en árabe), pero los efectivos todavía no conseguían ocuparlos debido a la presencia de explosivos y de francotiradores del EI.

Sin embargo, destacó que se acercaban progresivamente a un complejo de edificios y a una cabeza de puente en el oeste en el segundo día de una renovada ofensiva contra los terroristas.

Aunque las operaciones para recapturar el occidente de la segunda ciudad del país comenzaron el 19 de febrero, la resistencia de los extremistas y el mal tiempo obligó a detenerla o aminorar el ritmo de avance temporalmente, pero el lunes las fuerzas regulares registraron avances encomiables.

La Fuerza de Respuesta Rápida y los efectivos del Servicio Antiterrorista (CTS, por sus siglas en inglés) llegaron a las áreas de Dawasa y Al-Dindan con el propósito de tomar edificios gubernamentales y garantizar rutas de evacuación a civiles.

Los takfiristas (terroristas islámicos sunnitas) están empleando suicidas con carros bomba, francotiradores y bombas trampa para contener la ofensiva de unos 100 mil soldados y policías iraquíes, combatientes Peshmerga kurdos y voluntarios chiitas de la Movilización Popular (Hashid Al-Shaabi, en árabe).

Además, han disparado cohetes y obuses de mortero rellenados con agentes tóxicos desde el occidente hacia el oriente de la urbe que está bajo dominio del gobierno, denunció la televisión estatal.

Mosul, capital de la provincia norteña de Nínive dividida por el río Tigris, es el mayor y último bastión de los fundamentalistas del Daesh en Iraq, y su lado oeste todavía está en manos de los yihadistas, pues la margen oriental fue emancipada en enero.