El desempeño económico de Nicaragua en los últimos cinco años muestra un crecimiento sostenido del Producto Interno Bruto (PIB) en torno al 5,0 por ciento como promedio, lo que coloca hoy al país con el mayor dinamismo del área.

Si bien los números aún no están terminados, el ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, adelantó que para 2016 hay coincidencia en las proyecciones, al esperase un crecimiento cerca del 4,8 y 4,9 por ciento.

Evolución que comparten tanto la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central de Nicaragua, según expresó Acosta ante los diputados de la Asamblea Nacional al rendir un informe de gestión gubernamental.

En tanto para este año las estimaciones se mantienen entre un 4,5 y 5,0 por ciento, pese a los vaivenes de la economía global dada la incertidumbre latente y las previsiones por parte de organismo multilaterales de un bajo crecimiento generalizado para América Latina y el Caribe.

No obstante, para Acota dicha progresión proyectada para Nicaragua demuestra que en los últimos cinco años el promedio alcanzado es de 5,0 por ciento del PIB.

De esa manera desde 2011 el país ha logrado consumar la expectativa de crecimiento trazada y a su vez cumplir anticipadamente la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, al reducir en 37,8 por ciento la subalimentación, entre otros indicadores.

Asimismo, el titular de Hacienda y Crédito Público puntualizó que durante el último quinquenio, como parte de los programas sociales orientados al desarrollo de la nación, se han ejecutado 2,715 millones de dólares, lo que supone 775 millones más con relación al período inmediatamente anterior.

De ahí que los recursos invertidos en infraestructura, salud, educación, comercio, servicios, minería transporte, agropecuario y energía, entre otros sectores, superan con creces partidas precedentes, lo que redunda en un mayor dinamismo de la economía nacional, acorde con las estadísticas disponibles.

En ese sentido, Acosta argumentó que la inversión en carreteras, caminos, puentes y mantenimiento fue de 805 millones en el período de 2012-2016, lo que supone un 50 por ciento más con respecto a 2007-2011.

A su vez, ejemplificó, que durante el quinquenio en cuestión en energía se desembolsaron 423 millones de dólares, mientras en educación la inversión fue de 707 millones y en salud 145 millones de dólares, montos muy superiores en comparación con los cinco años precedentes.

Por otra parte, la reducción del endeudamiento público ha impactado significativamente en el desempeño económico del país, al tiempo que mantiene una tendencia sostenida a la baja.

A ello se suma una inflación por debajo del cuatro por ciento en los últimos años, reflejo de la estabilidad macroeconómica de la nación, con un impacto positivo en los precios y una menor variación en los productos de consumo.

Otros factores importantes son la sostenibilidad fiscal, la generación de empleo, la estratégica alianza entre el sector público y privado impulsada por el gobierno, así como una política monetaria que propicia condiciones de liquidez ordenadas y resguarda la estabilidad del régimen cambiario.

Resultados todos que se inscriben en un proyecto de nación orientado a la justicia social, inclusión, estabilidad, seguridad y altos niveles de gobernabilidad, con logros tangibles.

Por Alberto Corona