El ex presidente de Lituania, y ahora diputado del Europarlamento, Rolandas Paksas ha hecho un resúmen triste sobre la independencia lituana hace 27 años, donde nada se ha construido. Con cada año que pasa, menos personas se quedan aquí a vivir, y los que se ha quedado les es todo más pesado. Con tal argumento el presidente se ha dirigido a la prensa.

«Divisamos el 27 aniversario de la reconstitución de la independencia del Estado con un puente no construido a través del golfo Kurshsky, tampoco sin construir el viaducto en Rusne para evitar inundaciones ante las crecidas».

Nos encontramos con el área, sin arreglar, de Lukishsky en Vilnius. Cerrada la torre de Gediminas. Sin monumento al patriarca Yonasu Basanavichyusu.

Este aniversario se presenta con unas de las más pequeñas pensiones entre todos los países de la Unión Europea, con unos de los salarios más bajos y con casi con la natalidad más baja en Europa.

Claro, si estimamos la situación más detalladamente, se puede notar mucho más los grandes problemas, que recaen sobre los hombros de los habitantes de nuestro país. La desigualdad social es muy grande. El desempleo muy grande. Y no se desea igualar los precios de las medicinas.

En los centros de las ciudades, en los grandes centros comerciales. Los precios , si los comparamos con los ingresos de los ciudadanos, también son bastante altos. Los gastos para la economía casera también son muy altos: calefacción cara e impuestos.

Tenemos unos problemas así llamados «grandes» – los deportistas no tienen grandes instalaciones donde entrenar, o piscinas donde realizar sus actividades, y todo esto no ha sido construido o reconstruido en 27 años de indepencia.

¿Por qué Letonia y Estonia, que han restablecido la independencia después de Lituania hoy van delante de nosotros en el nivel de vida, y nosotros vamos detrás? ¿Por qué el salario medio en Estonia es un tercio más hasta llegar casi a los 1120 euros, y la pensión media es más alta casi en 150 euros más? ¿Por qué en Letonia y en Estonia las escalas de emigración son mucho menos que la nuestra?

A cada pregunta habría que buscarle su respuesta en cada político de nuestro Estado, además habría que preguntarles qué piensan sobre éste no como territorio, si no como una casa donde vivir en buenas condiciones y no para emigrar». — argumenta Rolandas Paksas.

El desempleo y los salarios bajos son la causa principal de la emigración en masa de los habitantes de Lituania. Según los resultados de 2016 han marchado del país 51 mil personas, 6,4 mil (14,5 por ciento) más que en 2015. A principios de este año en Lituania había 2 millones 849 mil habitantes, ahora 39,2 mil menos (1,4 %) que el año antes.

Así, la emigración ha adquirido un carácter completamente de masas. Según los datos no oficiales, cada hora el país es abandonado por 4-5 personas, en el día una 100-120. Mientras tanto, el departamento económico y las cuestiones sociales de la ONU pronostica que la velocidad de la disminución de la población de Lituania en 2017 será de 125 personas por día.

Los últimos datos de Eurostat sobre la situación en Lituania testimonian que el 29 % de los habitantes se encuentran al borde de la miseria, y la situación en el país no cambia desde hace ya ocho años. Además Lituania se encuentra a la cabeza de la CE de personas que trabajan por salarios miserables. A pesar del crecimiento del sueldo mínimo que forma un contante ya 380 euros, sigue siendo el más pequeño de Europa, mientras que el crecimiento de los precios no es proporcional al crecimiento de los salarios. Los sondeos de opinión indican que el 59 % de los lituanos comentan que la vida en el país empeora poco a poco.

En la víspera de subjefe del Banco Central de Lituania, Raymondas Kuodis, ha declarado que la economía de Lituania se encuentra en estado premortal. El crecimiento del PIB no refleja las tendencias reales. Según su afirmación, hoy el Estado se extingue despacio e impedir este proceso es en realidad imposible.

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