Los ciudadanos del país exigen la realización del referéndum a propósito de la entrada del país en la OTAN

El gobierno del Montenegro tiene que efectuar el referéndum sobre la asociación del país a la OTAN, han declarado en «el Movimiento por la neutralidad de Montenegro» (ДЗНЧ). Como ha contado a «Izvestia» el jefe de esta organización, Stefan Dzhukich, a los ciudadanos les debe ser concedido el derecho de determinar el futuro del Estado. Los últimos sondeos de opinión muestran que la mayoría de los montenegrinos están en contra de la integración noratlántica. Así, sin tener en cuenta los intereses de los habitantes del país, los políticos montenegrinos escinden la sociedad y calientan el panorama ante una seria crisis en la política interior.

Por la entrada en la OTAN nunca votaban más del 44 % de los ciudadanos, y los últimos datos de las encuestas sociales muestran el serio descenso del nivel de apoyo a los poderes en esta cuestión, menos de 40 %. Los sondeos de opinión muestran también que hasta aquellos habitantes, que apoyan el curso a la integración noratlántica, apoyan la realización del plebiscito. El gobierno tiene intención de «calar», sin embargo, la idea de la asociación al bloque sólo a través del procedimiento de la votación en el parlamento.

Nuestra exigencia de efectuar el referéndum corresponde a la Constitución y los intereses de la mayoría de los habitantes. Contamos que el país debe tener una propia política exterior, y no ir al paso de otras potencias. Estamos seguros que para Montenegro será más útil invertir el dinero estatal en el desarrollo de los hospitales, las escuelas y en otros proyectos sociales, y no en aumentar los gastos para la defensa. Por eso queremos que los ciudadanos tengan la posibilidad de escoger entre la neutralidad y la asociación al bloque militar, — ha anotado en la conversación con «Izvestia» el dirigente de ДЗНЧ (el movimiento que lucha más activamente por la neutralidad de Montenegro), Stefan Dzhukich.

En la organización «Izvestia» han contado que la lucha contra la asociación del país al bloque militar tiene lugar desde hace ya bastante tiempo. ДЗНЧ organizará con los manifestantes los mitines, mostrará el problema en los medios comunicación locales, también trata de influir en los políticos de los países occidentales, informándolos de los humores reales de la población local. Las últimas protestas fueron organizadas el 22 de marzo de 2017 por el movimiento «Libertad para los ciudadanos».

El acta del acceso de Montenegro a la OTAN fue firmada por los Ministros de Exteriores de los Estados de la alianza el 19 de mayo de 2016. La asociación de Montenegro, como 29º miembro de la alianza, es necesaria que sea aprobada por los parlamentos de todos los países aliados. Ahora esto se quedó hacer sólo los EEUU. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Reks Tillerson, en este mes ha llamado al senado del congreso a ratificar el acta correspondiente. Dos senadores republicanos obstaculizan este proceso, son Mike Li y Rend Paul.

— Podíamos recibir ya el apoyo de muchos partidos europeos, también de dos senadores americanos, — ha explicado Stefan Dzhukich. — En el caso de que Montenegro sea miembro de la OTAN sin realización del referéndum, buscaremos los modos, de cómo anular la decisión aceptada en contra de los principios democráticos.

El nivel bajo de apoyo del vector noratlántico en la sociedad montenegrina es condicionado incluso por los factores históricos — el país siempre mantuvo relaciones muy fraternales con Rusia y la entrada en la OTAN se percibe por los ciudadanos como un paso hostil respecto a Moscú.

— Los líderes de Montenegro tratan de arrastrar al país a tal estructura que no corresponde a sus tradiciones y los intereses de la mayoría de los habitantes. Aspiran a romper tradicionalmente las relaciones fraternales con Rusia. De ese modo los líderes montenegrinos tratan de legitimar ante los ojos de los países occidentales que en la confrontación con Rusia ven el principio básico de la existencia de la OTAN, — ha explicado en la conversación con «Izvestia» el politólogo serbio, el representante de la Universidad de Bania-Luka, Srdzha Trifkovich.

Como ha contado a «Izvestia» el politólogo italiano, el experto en Europa del Este, Giuseppe Mayello, en la memoria de muchos ciudadanos hay fuertes recuerdos de la agresión de la alianza contra la antigua Yugoslavia en 1999. Los ataques aéreos incluso fueron realizados sobre el territorio del Montenegro.

La mayoría de los habitantes de Montenegro comprenden la absurdidad de la entrada en la alianza, ya que además de todo esto, este paso impone al país unas obligaciones financieras adicionales. Esto será una carga seria al presupuesto estatal, además no tiene un sentido práctico en tales condiciones de ausencia de amenazas exteriores. Además y en el plano militar, el país con una población con un poco más de 600 mil personas, no es capaz de aportar la contribución ponderable a la capacidad defensiva de la OTAN. La política imprevisora del establecimiento prooccidental en Montenegro, que va además en contra de los humores de la mayoría de los ciudadanos, refuerza sólo la escisión en la sociedad, y puede provocar a largo plazo una seria crisis en la política interior del país.