El nuevo presidente de los EEUU no tiene intención de seguir los acuerdos alcanzados anteriormente en materia de lucha contra el cambio climático.

Donald Tramp ha dado a comprender que los Estados Unidos América no tienen intención de cumplir las obligaciones tomadas por Barack Obama para la lucha contra la contaminación de la atmósfera por el gas carbónico, informa The el New York Times. La renuncia a esta defensa ha sida la base de una nueva política nacional. El nuevo gobierno ha encargado a la Dirección de la Defensa del medio ambiente comenzar el difícil y largo proceso para anular el plan de desarrollo ecológico. Esto significa que aquellas centrales eléctricas de carbón que fueron cerradas, y las nuevas fábricas, donde se había decidido congelar su construcción, serán otra vez puestas en funcionamiento y se terminarán de construir aquellas que lo necesiten.

En los años de la presidencia, Barack Obama ha prometido que hasta el 2025 el país reducirá las emisiones aproximadamente a u 26 % en comparación con los niveles de 2005. En cambio, para el nuevo presidente la prioridad recae sobre el desarrollo de la rama energética. Se espera que Donald Tramp vaya a sacar a los EEUU del acuerdo Parisiense de 2015, donde se obliga prácticamente a todos los países a tomar las medidas para la reducción de las emisiones a la atmósfera produciendo el llamado calentamiento del planeta.

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