Corea del Sur y EEUU están considerando reducir las exportaciones de petróleo a Corea del Norte como parte de medidas contra su posible nueva prueba nuclear, comunicaron fuentes diplomáticas surcoreanas.

Según las fuentes citadas por la agencia Yonhap, Seúl y Washington también están trabajando para impedir que Pyongyang envíe a sus trabajadores al extranjero para hacer más difícil conseguir las divisas a través de las exportaciones de mano de obra.

Más temprano representantes del Estado Mayor Conjunto de EEUU advirtieron que Corea del Norte «podría estar preparándose para un nuevo tipo de prueba nuclear, diferente a las cinco anteriores».

Anteriormente fuentes diplomáticas surcoreanas declararon que Pyongyang podría realizar un nuevo ensayo nuclear en abril.

Corea del Norte, que se proclamó potencia nuclear en el año 2005, confirmó el 9 de septiembre de 2016 haber realizado una prueba nuclear subterránea, la quinta hasta la fecha. Los ensayos anteriores, que merecieron a Pyongyang sanciones internacionales, se llevaron a cabo en 2006, 2009, 2013 y en enero de 2016.

La quinta prueba nuclear siguió a una ronda de ensayos de misiles balísticos que Corea del Norte tampoco puede llevar a cabo acorde a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.