Según informa Telesur, el médico forense informó que el fallecimiento del joven dirigente del partido PLRA se debió a disparos de nueve perdigones a distancia media, y no a quemarropa como se había especulado. Uno de las balas le perforó el pulmón provocando su muerte por asfixia.

El suboficial del Cuerpo Antidisturbios de la Policía Nacional del país guaraní, Gustavo Florentín, declaró que creyó tener balines de goma y no de plomo para cargar su arma, tras haber disparado al joven liberal, Rodrigo Quintana.

Florentín explicó que la Policía Nacional de Paraguay le entregó todos los elementos que utilizaron al momento de en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), por lo que expresó haber pensado que las escopetas «tenían balines de goma».

El suboficial se encuentra detenido junto a otros funcionarios que podían cumplir una pena de 25 a 30 años por homicidio doloso.