«Simplemente no podía quedar impasible. Rusia es nuestro vecino», — comentaba un señor que ha llegado dar pésame.

Según información del ministro de la sanidad pública de la Federación Rusa, Veroniki Skvortsovoy, como resultado de la explosión 11 personas han fallecido y 37 han sido hospitalizadas. Otra posible explosión se pudo prevenir, en la estación «Plaza de la Insurrección», gracias al descubrimiento de esta bomba. La Federación Rusa ha instruido la causa por el artículo 205 del Código Penal (de acto terrorista), además tiene la intención de comprobar todas las versiones posibles de este suceso.