El 7 de abril, durante una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU sobre el ataque de EEUU contra la base aérea siria de Shairat, la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, advirtió que Washington está dispuesto a tomar más medidas contra Siria; sin embargo, espera que no sea necesario.

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, también señaló que EEUU adoptará medidas adicionales en caso de que sea necesario.

«EEUU adoptará medidas adicionales, de ser necesario y apropiado, para promover sus importantes intereses nacionales», sostuvo el mandatario de EEUU en una carta al Congreso del país para informar sobre el ataque contra la base de la Fuerza Aérea Siria.

Además, Trump añadió que actuó «[en resguardo] de los intereses vitales de seguridad nacional y de política exterior de EEUU» de conformidad con su «autoridad constitucional para dirigir las relaciones exteriores y como Comandante en Jefe y Jefe del Ejecutivo».

En la madrugada del 7 de abril, EEUU lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk desde los buques de guerra emplazados en el Mediterráneo contra la base aérea de Shairat. ​El ataque supone una represalia al supuesto uso de armas químicas en la ciudad de Jan Sheijun, provincia de Idlib, del que Washington culpa a Damasco que niega toda implicación en el incidente.

La opositora Coalición Nacional para las Fuerzas de la Oposición y la Revolución Siria denunció el 4 de abril que el ataque químico contra Jan Sheijun causó 84 muertos y más de 500 heridos y responsabilizó a las tropas gubernamentales. Los altos mandos del Ejército sirio rechazaron decididamente estas acusaciones y, a su vez, responsabilizaron del ataque a los extremistas y sus patrocinadores.

Etiquetas: ; ; ;