El presidente de la organización «Médicos Suecos para los Derechos Humanos» el profesor Marcello Ferrada de Noli ha contado a RT, como los países occidentales de forma gratuito acusan al gobierno sirio de los ataques químicos y crímenes de lesa humanidad.

Como ha anotado el experto, el ejemplo más convincente de tal conducta es el ataque químico en Sarmina, marzo de 2015. Aquel incidente fue investigado por organizaciones internacionales y la mayoría de los países. Después de todas las investigaciones nadie podía establecer un enlace entre lo que había ocurrido y el gobierno de Siria, pero todos continúan acusando al presidente sirio Bashar Al-Assad.

«Todas las pruebas fueron estudiadas con mucha atención por los comités de la ONU, después de estas investigaciones se llegó a la conclusión de que las pruebas concedidas por los EEUU y Gran Bretaña no podían indicar que el arma química fuera lanzada por el ejército sirio», — ha declarado él.

Con el tiempo la situación no se ha modificado, además, los políticos occidentales continúan acusando de todas las desgracias a Assad y en ausecia de pruebas que demuestren su culpabilidad.

«Después de la liberación de Aleppo de los terroristas muy poco ha cambiado la propaganda de los países occidentales contra el presidente Assad. Es necesaria prestar atención a las acusaciones que continúan en la dirección del gobierno sirio, sin prueba alguna. El político británico Boris Jhonson declaraba que todas las pruebas, que a él le han llegado, confirman aquel es muy difícil probar que Assad esté detrás de todo esto, pero nadie de los periodistas ha preguntado por las pruebas», — ha anotado él.

Según el profesor, muy a menudo las organizaciones sociales, los medios masivos de comunicación occidentales y los políticos se refieren a los testigos de los acontecimientos. Sin embargo semejantes fuentes provocan dudas acerca del contexto donde se desarrollan los detalles narrados.

«Hablan a menudo de «tenemos unos testigos», pero veíamos la condición de estos testigos en algunos episodios. Así, por ejemplo, en marzo de 2015 la organización Human Rights Watch por la defensa de los derechos informaba sobre el ataque con gas sarín, y que detrás de estos estaba el gobierno de Siria. Las pruebas provenían de dos fuentes anónimas. Uno de los testigos participaba en el «número» de los Cascos Blancos ». Él ha dicho, cómo oía el helicóptero, pero ha anotado que no lo veía. Además él no grabó nada en la escena. Esto es muy remarcable, si tomamos en consideración que poco tiempo después anotaban en un vídeo «el salvamento» de los niños heridos como resultado del ataque a éstos», — ha añadido él.

Antes la edición The Indicter con referencia a la investigación de la organización «Médicos Suecos para los Derechos Humanos» ha publicado la información, que testimoniaba lo que los representantes de los «Cascos Blancos» podían imitar el salvamento en Siria de los niños heridos y filmar las imágenes las cuales espantan para una estampa brillante.