Arabia Saudí e Israel financiaron el ataque químico en Siria, reveló Robert David Steele, un exagente de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés).

“Nos informó una fuente que trabajaba para tres traidores estadounidenses, es decir, el senador John McCain, el exdirector de la CIA John Brennan, y el teniente general de la Seguridad Nacional, Herbert McMaster, que ellos conspiraron con Israel y Arabia Saudí”, reveló el viernes Robert David Steele, exagente de la CIA.

Asimismo, acusó a dichos países de organizar y pagar más de 300 000 dólares para lanzar un “ataque de bandera falsa” en Siria, en alusión a lo ocurrido el pasado 4 de abril en Jan Sheijun, provincia de Idlib (noroeste de Siria): ataque por el acusan al Gobierno sirio.

En una entrevista concedida a la Radio de Sputnik, Steele citó también la investigación realizada por Theodore Postol, profesor del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en inglés), quien “proporcionó un excelente análisis que dice que se trataba de un improvisado dispositivo explosivo lanzado desde tierra y que no era gas Sarín”.

Por otra parte, calificó de “totalmente correctas” las palabras emitidas el jueves por el presidente sirio, Bashar al-Asad, quien aseguró que el supuesto ataque químico de Idlib fue una provocación que sirvió para justificar el ataque de Washington a la base aérea de Al-Shairat.

Según la cadena televisiva saudí AlArabiyael Gobierno de Arabia Saudí apoyó el ataque aéreo de EE.UU. contra la base aérea siria y el rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, agradeció el ‘valiente acto’ de Trump.

Además, desde la aparición del terrorismo en Siria, el régimen de Tel Aviv, denunciado por Siria como uno de los patrocinadores de ese flagelo en el Oriente Medio, no ha escatimado esfuerzos para forzar la caída del presidente Al-Asad.