El almirante Ígor Kasatónov, asesor del jefe del Estado Mayor de Rusia, puso en cuestión las declaraciones ucranianas acerca de la producción de submarinos de fabricación propia.

«Si dispusiera de al menos cinco sumergibles, Ucrania habría reducido a cenizas esa basura de la Flota del Mar Negro», había asegurado poco antes Evgueni Lupakov, capitán de primer rango de la Armada de Ucrania y primer vicepresidente de la Liga Ucraniana de Oficiales.

«Se puede desear cualquier cosa, incluso que las naves espaciales surquen los mares… En teoría se puede especular con todo, por ejemplo con el uso de submarinos armados con un láser. Sin embargo, eso no significa que sea factible», afirmó el almirante ruso en declaraciones el periódico ruso Vzglyad.

«En Ucrania no hay oportunidad para empezar a construir submarinos ni siquiera desde un punto de vista hipotético», asegura Kasatónov. En 1991 y 1992, el país ucraniano manejaba la Flota del Mar Negro.

«Ucrania ha destruido la totalidad de su complejo militar-industrial. Y carece de tecnologías modernas. Hace algún tiempo, 72 submarinos del  proyecto 613 fueron construidos en la planta Chernomorski. Pero, de hecho, es un proyecto alemán de los tiempos de la Segunda Guerra Mundial», expone el almirante.

El alto mando militar recalca que la Flota rusa del Mar Negro está armada con seis submarinos del proyecto 636.3, lo que priva a los ucranianos de la posibilidad de hacerle daño. «Cualquier sistema que pueda combatir a la Armada de Rusia puede ser contrarrestado. Por lo tanto, la declaración de Lupakov es populista. No hace falta prestarle atención», concluyó.