El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, se reunieron en la ciudad rusa de Sochi para discutir varios temas de la agenda internacional.

Ambos mandatarios coincidieron en que las relaciones entre ambos países se han restablecido.

«Tiempo atrás nuestras relaciones pasaron por un periodo de pruebas. Ahora puedo constatar con toda seguridad que el periodo de recuperación de las relaciones ha terminado. La relación de cooperación entre ambas naciones ha regresado a la normalidad», declaró el mandatario ruso.

Asimismo, el presidente turco confirmó el carácter productivo del encuentro y sostuvo que los resultados del mismo se verán en los próximos días.

Relaciones energéticas y comerciales

Putin resaltó el volumen comercial de las relaciones entre ambos países. Asimismo, informó que Rusia suministra el 60% de las necesidades energéticas de Turquía. De hecho, se firmaron varios acuerdos en este ámbito.

Entre los acuerdos alcanzados se encuentra una inversión de 22.000 millones de dólares para la construcción de la Central Nuclear de Akkuyu.

«Se prestó una atención especial a la cooperación en el ámbito económico, el levantamiento de las restricciones que obstaculizan el aumento del intercambio comercial y de inversiones; además fue mencionada la posibilidad de realizar intercambios económicos en divisas nacionales», informó el mandatario ruso.

Situación en Siria

Con relación a Siria, el líder ruso afirmó que ambos países acordaron que la solución al conflicto solo se puede lograr a través de medios diplomáticos y políticos.

«Una de las formas de fortalecer la tregua cosiste en crear zonas de seguridad», dijo el líder ruso.

«Para que ese proceso político se desarrolle, resulta imprescindible garantizar el cese del fuego», dijo el mandatario ruso.

Putin agregó que Rusia, Turquía e Irán, «en calidad de países que hicieron el mayor aporte a esa fórmula y esa práctica del alto el fuego» se centraron todo el tiempo en el fomento de la tregua.

Por su parte, el líder turco afirmó que los pasos conjuntos emprendidos por ambas naciones podrían repercutir en la situación en Oriente Próximo.

«Hoy tenemos una buena oportunidad para discutir las relaciones tanto bilaterales como entre países de la región. Sobre nuestros hombros reposa una gran responsabilidad. Estoy seguro de que estos pasos que estamos dando juntos cambiarán el destino de toda la región».

El mandatario otomano criticó la ofensiva estadounidense a la base de Shairat y la calificó como «un ataque brutal que no debe quedar impune. Hoy, hemos acordado [con Putin] que los autores del ataque deben ser castigados».

Además, subrayó que las conversaciones en Astaná deben reforzar el alto el fuego; sin embargo, algunos sabotean este proceso. «Nosotros sabemos muy bien qué hacen estos actores para provocar las acciones que destruyen las semillas de la esperanza».

Relaciones bilaterales

Por otro lado, Putin declaró que uno de los temas de especial importancia para el país eslavo es poder garantizar la seguridad de los turistas rusos que visitan el país otomano.

Asimismo, el país eslavo está analizando una modificación del régimen de visados.

«Entendemos que hay ciudadanos turcos que están constantemente en negocios en Rusia. Para ellos estamos listos para introducir un régimen de visado especial, mucho más que para el resto de los ciudadanos que visitan nuestro país. Esto es trabajo del Ministerio de Asuntos Exteriores de cada país», afirmó Putin.

La última reunión entre el mandatario ruso y el turco tuvo lugar en la capital rusa el 10 de marzo.

La situación en Turquía estuvo en el centro de esa visita presidencial. Luego del encuentro, el líder ruso destacó «el gran nivel de confianza y eficacia en los contactos entre los departamentos militares y los servicios especiales» de ambos países.