El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, expresó su repudio al propósito de Estados Unidos de armar a las Unidades kurdas de Protección Popular (YPG) y advirtió que este plan torpedea la alianza estratégica entre los dos países.

El 9 de mayo el Pentágono informó que el presidente estadounidense, Donald Trump, aprobó el envío de armas a las milicias kurdas que combaten al grupo terrorista Daesh (autodenominado Estado Islámico, proscrito en Rusia y otros países), a pesar de las objeciones de Turquía.

«La entrega de ayuda militar a las YPG por parte de Estados Unidos daña nuestras relaciones estratégicas y se lo diré a Trump en nuestra próxima reunión», dijo Erdogan en una rueda de prensa en Ankara.

El mandatario turco tiene previsto reunirse con su homólogo norteamericano el próximo 17 de mayo en Washington.

Las YPG han sido el aliado más fuerte de EEUU en su lucha contra Daesh en Siria, pero Turquía considera que el grupo es una extensión del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), organización señalada como terrorista por Ankara.

«Utilizar una organización terrorista para acabar con otra no es una buena política», subrayó Erdogan.

Según el líder otomano, las YPG amenazan a la seguridad nacional de Turquía, que «lucha con mayor eficacia contra Daesh».

Las YPG, brazo armado del Partido kurdo sirio de Unión Democrática y componente principal de las Fuerzas Democráticas Sirias, participan en una operación para cercar Al Raqa con el apoyo de la aviación y las tropas de élite de Estados Unidos y los países de su órbita.