Con el lema «20 de mayo sin muros», italianos de distintos sectores participan hoy en una multitudinaria manifestación en la ciudad de Milán para expresar solidaridad con los inmigrantes y protestar contra el racismo y la xenofobia.

La iniciativa, promovida por organizaciones ubicadas del centro hacia la izquierda del espectro político nacional, cuenta con el respaldo del alcalde, Giuseppe Sala, perteneciente al gobernante Partido Democrático (PD), pero es rechazada por el presidente de la región de Lombardía, Roberto Maroni, exponente de la derechista Liga Norte (LN).

Los argumentos de Sala se fundamentan en una visión humanista y de inclusión social del fenómeno migratorio, en tanto los de Maroni parten de la oposición de su partido a la acogida de inmigrantes, centrados coyunturalmente en motivos de seguridad y orden público.

La marcha, según sus organizadores, concluirá con un gran concierto multinacional en la Piazza del Cannone acompañado por otras manifestaciones artísticas y literarias.