El sábado, el comandante militar iraquí Shakir Abid dijo que una unidad de fuerzas especiales noruegas habría sido autorizada a entrar a Siria desde el paso fronterizo de al-Waleed, en el oeste de Anbar.

La unidad noruega llegó a la región de al-Tanf, en el lado sirio de la frontera, ocupada por el Ejército Libre Sirio (ELS) respaldado por los Estados Unidos, que se ha convertido en el blanco de la ofensiva en curso del Ejército Árabe Sirio que tendría como fin recuperar la autopista que conecta Damasco con Bagdad.

El Ejército iraquí, los guardias fronterizos iraquíes y la policía federal iraquí proporcionaron al contingente noruego un paso seguro para unirse a las fuerzas estadounidenses y británicas ya desplegadas en el este de Homs, a pesar de las objeciones del gobierno de Damasco.

Shakir Abid también dijo que el Estado Islámico estaba presente 50 kilómetros al norte del área fronteriza y que los enfrentamientos continuaron en esa región desértica.

Según Washington, las fuerzas de la coalición encabezadas por Estados Unidos han estado activas durante meses en la región fronteriza de al-Tanf junto con combatientes del ELS  originarios de la provincia de Deir Ezor.

Con el EAS y los contingentes paramilitares avanzando cada vez más cerca de la frontera de al-Tanf, la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha respondido con fuerza en dos ocasiones.