La agencia Moody’s Investors Services rebajó el miércoles la calificación crediticia de China en moneda local y extranjera, citando expectativas de que la fortaleza financiera de la segunda economía mundial se debilite en los próximos años.

La agencia también revisó el panorama de China a estable desde negativo.

La baja de la nota de un escalón, a «A1» desde «AA3», ocurre en momentos en que el Gobierno chino está lidiando con los desafíos de una desaceleración del crecimiento económico y los crecientes riesgos financieros derivados del aumento de la deuda.

«La rebaja refleja las expectativas de Moody’s de que la fortaleza financiera de China se debilite ligeramente duramente los próximos años, con un incremento de la deuda en la economía en general a medida que el crecimiento se desacelera», dijo la agencia en un comunicado.

«Si bien el progreso actual de las reformas posiblemente transformará a través del tiempo a la economía y al sistema financiero, no es probable que evite un aumento importante de la deuda en la economía en general, y el consiguiente incremento de los pasivos contingentes del Gobierno», agregó.

Aunque es probable que la rebaja eleve ligeramente el costo del endeudamiento para el Gobierno chino y las empresas estatales, la nota sigue cómodamente dentro del rango del grado de inversión.

La moneda china en el mercado offshore cayó casi un 0,1 por ciento frente al dólar estadounidense inmediatamente después de que la agencia de calificación crediticia anunció su decisión. Pero pronto revirtió sus pérdidas y repuntó a 6,8845 unidades por dólar.

En marzo de 2016, Moody’s cambió el panorama de la calificación crediticia del gobierno chino a negativo desde estable, citando la creciente deuda y la incertidumbre sobre la capacidad de las autoridades para ejecutar las reformas y abordar los desequilibrios económicos.

La agencia rival Standard & Poor’s modificó su panorama a negativo el mismo mes. Su nota «AA-» está un escalón por encima de las calificaciones «A+» de Moody’s y Fitch Ratings.

Moody’s sostuvo que espera que el crecimiento potencial del Producto Interno Bruto (PIB) chino caiga a cerca de un 5 por ciento en los próximos años, pero la desaceleración posiblemente sería gradual debido al estímulo fiscal previsto.

La agencia prevé que la carga de deuda directa del Gobierno suba gradualmente hacia un 40 por ciento del PIB para el 2018 «y más cerca de un 45 a fines de la década».