Con bombas de estruendo, gases lacrimógenos y balas de goma, la Policía Militar brasileña intentó dispersar a miles de manifestantes congregados en la explanada de los Ministerios para reclamar la salida del presidente Michel Temer.

El clima en torno a la sede del Congreso de la Nación es tenso y violento, pues a la agresión de las fuerzas del orden público grupos de protestantes respondieron improvisando barricadas con baños químicos, carteles de señalización y otros objetos a los cuales prenden fuego.

También fueron evacuados todos los ministerios, algunos de los cuales sufrieron daños en sus instalaciones, e incluso el de la Agricultura fue parcialmente incendiado.

De acuerdo con reportes de la Policía Militar (PM), dos de sus efectivos resultaron heridos, mientras un civil debió ser atendido por herida de arma de fuego.

La PM estimó en unos 35 mil los participantes en la demostración, mientras camiones de audio de las centrales sindicales estimaban en más de 100 mil los movilizados para exigir, además de la renuncia de Temer, elecciones directas y sacar de la agenda del Congreso las reformas laboral y del sistema de pensiones.

La Novena Marcha de los Trabajadores, convocada para ocupar Brasilia, reafirmó el repudio a las propuestas de reformas impulsadas por Temer, pero también buscará soluciones democráticas para el actual momento político por el cual atraviesa el país, indicaron los organizadores en un comunicado.

Ante la profundización de la crisis política tras las graves revelaciones contenidas en delaciones que envuelven al presidente Temer y otros políticos, las centrales sindicales se alinean con la ciudadanía democrática para exigir la investigación rigurosa de todas las denuncias de corrupción y los desmanes que vienen paralizando el país, señala.

El documento subraya también la falta de legitimidad política y social del gobierno para, en un momento de grave crisis institucional, política, económica y social, querer lanzar sobre las espaldas de los trabajadores y de la parcela más humilde de la sociedad el costo del ajuste económico representado por tales reformas.

En ese sentido, exige que la discusión de las mismas sea inmediatamente retirada de la agenda de la Cámara de Diputados y del Senado Federal,

Cualquier solución para la crisis en esta coyuntura -puntualiza- pasa por la cimentación de un amplio y democrático acuerdo nacional que permita la construcción de un nuevo proyecto de desarrollo y la reconstrucción de la legitimidad de las instituciones políticas de la República.

En el caso del Gobierno Federal y del Congreso Nacional, ello pasa por la realización, en el más corto espacio de tiempo exigido por la Constitución, de elecciones generales y democráticas, remarca.

La demostración de ayer fue convocada por la Central de los Trabajadores y Trabajadoras de Brasil, Central Única de los Trabajadores, Fuerza Sindical, Nueva Central Sindical de los Trabajadores, Unión General de Trabajadores y la Central dos Sindicatos Brasileiros.

Contó, además, con el respaldo de los frentes Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo.