El Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) se mantiene hoy como la fuerza política que mayores simpatías despierta en Nicaragua, mientras el presidente Daniel Ortega amplía su popularidad, según una encuesta de Cid-Gallup.

De acuerdo con el estudio, Ortega cuenta con una aprobación del 64 por ciento, considerada la más alta desde 2007.

En tanto el FSLN recoge una simpatía del 42 por ciento, mientras apenas un tres por ciento de los entrevistados se inclina por el opositor Partido Liberal Constitucionalista, al tiempo que un 53 por ciento se declaró sin partido político.

Por otra parte, el sondeo también refiere que el 50 por ciento de los consultados opinó que el país va por el camino correcto.

Esta percepción, según Cid-Gallup, mejoró de enero a mayo en cuatro puntos porcentuales, pues en la encuesta anterior era de 46 por ciento.

Respecto a las preocupaciones, el costo de la vida ocupó el primer lugar con 18 por ciento, seguido del desempleo (17 por ciento) y el crimen y la violencia, con 11 puntos porcentuales.

Asimismo, en relación con las elecciones municipales previstas este año en el país, el 55 por ciento señaló que espera ‘un proceso más transparentes’, frente a un 28 por ciento que consideró ‘serán igual a las de antes’, mientras el 10 por ciento cree ‘habrá menos transparencia’.

Si bien el respaldo al FSLN disminuyó con respecto a la encuesta realizada en enero pasado, el gerente de Cid -Gallup para Centroamérica, Luis Haug, indicó que esto puede deberse a que ya pasó la euforia del electorado, manifestada en el sufragio presidencial de noviembre último.

‘La temporada electoral sube los ánimos de la gente y aunque este año hay comicios municipales, estos por lo general son menos trascendentes. Se observa un sandinismo llegando al nivel del 40 por ciento, que es en donde está el sandinismo tradicional’, puntualizó.

Las elecciones municipales se realizarán el próximo 5 de noviembre, en las cuales serán escogidos alcaldes, vicealcaldes y miembros de cada consejo en los 153 municipios del país.

Para ello se utilizarán dos boletas y cada partido o alianza política deberá presentar al menos 80 por ciento de alternancia de género para los distintos cargos, tanto de hombres y mujeres.

Esta vez participarán dos nuevas agrupaciones políticas que se sumarán a los partidos ya existentes, tras cumplir los requisitos de la legislación nicaragüense y ver aprobada su personalidad jurídica.