Reino Unido se separa con una cortina de hierro de EEUU y Rusia

Fecha de publicación: 25 05 2017, 17:38

La policía británica ha dejado de compartir información con las autoridades de Estados Unidos tras las filtraciones en ese país a la prensa de datos sobre el atentado del pasado lunes en Manchester, informa hoy la BBC.

La divulgación de datos a los medios estadounidenses y la difusión este miércoles por el diario norteamericano New York Times de imágenes del lugar del ataque, que dejó 22 muertos y 64 heridos, entre ellos niños, ha provocado un gran malestar entre las autoridades británicas.

La primera ministra británica, Theresa May, se quejará este jueves al presidente estadounidense, Donald Trump, por estas filtraciones cuando se encuentren en la cumbre de la OTAN en Bruselas.

Esas instantáneas fueron difundidas por el citado rotativo después de que se revelara información clave a periodistas norteamericanos sobre lo sucedido, como la identidad del terrorista suicida, Salman Abedi, de 22 años y nacido en el Reino Unido de origen libio.

También se adelantaron a las autoridades británicas al revelar que el ataque del lunes era un atentado terrorista, un extremo que entonces aún no había confirmado la policía de este país.

Según la citada cadena de televisión, el cuerpo policial de Manchester confía en reanudar la relación normal que existe entre los servicios de inteligencia de ambos países, que habitualmente comparten datos confidenciales, aunque ahora mismo están «furiosos» tras las filtraciones, pues creen que podrían dañar la investigación.

Con relación a las imágenes del New York Times de la escena del atentado, el consejo Nacional de Jefes de Policía del Reino Unido consideró, en declaraciones divulgadas hoy por medios locales, que «socavan las investigaciones, la confianza de las víctimas, de los testigos y sus familiares».

Las filtraciones procedentes de EE.UU. sugerían además, al parecer, que familiares de Abedi ya habían advertido a los servicios de seguridad británicos de que era una persona peligrosa. Entre las instantáneas divulgadas se veían fotos de fragmentos de explosivo y de la mochila empleada por el terrorista suicida, Salman Abedi, para transportar la bomba. Hasta la fecha, la policía ha detenido a ocho personas vinculadas con el ataque.

Además, Gran Bretaña se ha negado a la cooperación no sólo con EEUU, sino también con Rusia en relación a la investigación de la explosión en el complejo «Manchester Arena». Aunque Londres se niega a cooperar, desde Moscú están preparados para ofrecer la ayuda e información necesaria.

Nikolay Kovalyov, ex director del FSB de la Federación Rusa

Además, según el ex jefe del FSB Nikolay Kovalev, Londres comete un error cerrando los canales de comunicación bilaterales antiterroristas entre ambos países.

El politólogo, analítico independiente y consejero del presidente de la Federación Rusa en cuestiones políticas durante 1991-1993, Sergey Stankevich, cuenta que contra el terrorismo clandestino el ejército no puede luchar, y Gran Bretaña tiene que comprender esta simple verdad.

«Tal clandestinidad puede ser destruida sólo por las acciones de los servicios especiales que coordinan los esfuerzos a nivel internacional. El mismo terrorista Salman Abedi consiguió combatir en Libia, instruirse en Siria, moverse por toda Europa, habiendo llegado a Manchester desde Düsseldorf, Alemania. Y hasta ahora no está claro que labores realizaba en Alemania. Tal actividad geográfica del terrorista, que se aclara por alguna razón sólo hasta ahora a pesar de que tuviera un expediente abierto hace mucho tiempo atrás, es una manifestación superflua que manifiesta la ineficacia de los servicios especiales, o llegan tarde a los atentados», — comenta para FAN Sergey Stankevich.

Surge la sensación de que últimamente Gran Bretaña trata de apartarse de la comunidad mundial y cubrirse bajo una «cortina de hierro», es un desajuste postraumático vinculado a la crisis en todo el sistema británico debido a su divorcio de la Unión Europea.

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