Las crisis en Siria y Ucrania, así como el estado «insatisfactorio» de las relaciones entre Rusia y Francia protagonizarán el primer encuentro entre los líderes de esos dos países, Vladímir Putin y Emmanuel Macron.

Los mandatarios se reunirán este lunes en París, en el Palacio de Versalles.

«Claro está, los presidentes dedicarán parte considerable del diálogo a los temas internacionales, entre estos Ucrania ocupará un lugar especial desde el punto de vista del funcionamiento del ‘formato de Normandía’ (Alemania, Francia, Ucrania y Rusia)», había comunicado el asesor de la Presidencia rusa, Yuri Ushakov.

El funcionario recordó que durante la última conversación de los líderes del ‘cuarteto de Normandía’, cuando todavía estaba al mando François Hollande, se acordó que el nuevo presidente galo se sumase a esas labores.

El mismo Macron, al intervenir tras la cumbre del G7 en Italia, destacó la crisis siria y la lucha antiterrorista entre los temas de su reunión con Putin. Según el mandatario galo, todos los líderes del Grupo reconocieron el papel de Rusia, junto con Irán y Turquía, en la resolución de la crisis en el país árabe. Además de los puntos calientes de la agenda internacional, se espera que Putin y Macron analicen los problemas de las relaciones ruso-franceses.

«Partimos de que durante las negociaciones bilaterales los presidentes examinarán el estado de los contactos políticos, insatisfactorio para Rusia: numerosos mecanismos tradicionales de cooperación interestatal ahora están suspendidos», había dicho el asesor de Putin.

Además de reuniones oficiales, durante la visita de Putin a París están programados varios eventos culturales.

El líder ruso, después de entrevistarse con su homólogo francés, visitará el centro cultural y espiritual ruso inaugurado en esa capital, que incluye la catedral ortodoxa de la Santa Trinidad y está situado cerca de la Torre Eiffel.

Entre los eventos que presenciará Putin junto con Macron figura además la apertura en Versalles de una exposición de cuadros del museo del Hermitage de San Petersburgo.

La muestra conmemora el 300 aniversario de la llegada del zar ruso Pedro I a Francia.