El Parlamento del Mercado Común del Sur (Parlasur) expresó ayer su preocupación por la grave situación institucional que vive Brasil y rechazó la militarización y la represión violenta a las manifestaciones pacíficas de los movimientos sociales.

En una declaración divulgada al término de la sesión ordinaria del Legislativo del Mercosur, los parlamentarios manifestaron que la situación que atraviesa el gigante sudamericano ‘genera incertidumbre política y social’ no solo allí, sino en toda la región y en el bloque de integración.

El Parlasur exhortó a que los problemas se resuelvan sin injerencia y que, en ejercicio de su soberanía, el pueblo brasileño decida.

Los legisladores del Mercado Común del Sur (Mercosur) apoyaron los pronunciamientos recientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y de las Naciones Unidas, así como de la Oficina Regional para América del Sur del Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos.

De igual manera, encomendaron a la Comisión de Ciudadanía y Derechos Humanos a realizar el seguimiento de la ‘crisis institucional, política y social en Brasil’ e informar de la situación al plenario del Parlamento del Mercosur.

Por su parte, la sesión ordinaria del Parlasur, a propuesta de los venezolanos Luis Emilio Rondón, Oscar Ronderos y José Gregorio Correa, declaró su apoyo para que la Mesa Directiva visite Venezuela a fin de constatar el estado de situación y continuar con los esfuerzos por establecer un diálogo entre gobierno y oposición.

El brasileño Arlindo Chinaglia preside ese órgano y lo integran, además, los vicepresidente Jorge Taiana (Argentina); Tomás Bittar (Paraguay); Daniel Caggiani (Uruguay) y Luis Emilio Rondón (Venezuela).

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