Bolivia asume hoy la presidencia mensual del Consejo de Seguridad de la ONU en medio de graves conflictos y desafíos para la paz mundial.

Bajo el liderazgo del país sudamericano, el órgano de 15 miembros define su agenda de trabajo para junio, la cual el embajador boliviano aquí, Sacha Llorenti, compartirá después con los otros 178 integrantes de las Naciones Unidas y con la prensa.

Se espera que el programa incluya una visita a Haití, discusiones sobre las crisis en Siria, Yemen y Sudán del Sur, y una sesión dedicada al conflicto palestino-israelí.

Asimismo, debe contemplar debates abiertos y el seguimiento a misiones de paz de la ONU.

Por tercera vez en su historia, Bolivia ocupa un escaño como miembro no permanente del Consejo, órgano con el mandato de la Carta de las Naciones Unidas de velar por la paz y la seguridad internacionales.