El ex director del estadounidense Buró Federal de Investigaciones (FBI) James Comey, testificará hoy ante el Comité de Inteligencia del Senado como parte de una pesquisa sobre la supuesta intromisión de Rusia en las últimas elecciones presidenciales.

También se pretende indagar acerca de la presunta colusión de dicho país euroasiático con la campaña del presidente Donald Trump, algo que ambas partes han negado constantemente.

Las declaraciones de Comey ocurrirán primero en una sesión abierta y luego a puertas cerradas lo cual permitirá a los senadores discutir información clasificada, informó la semana pasada el grupo legislativo.

Dicha entidad divulgó ayer las palabras preparadas de lo que dirá el ex jefe de la agencia federal en su esperada intervención, por lo cual para este jueves las expectativas se centran en conocer las respuestas después de las preguntas de los senadores.

Según el testimonio difundido, el mandatario norteamericano pidió a Comey abandonar la pesquisa sobre su otrora asesor de seguridad nacional, Michael Flynn.

Un día después de la renuncia de Flynn, el 14 de febrero, expuso el texto, el ex director del FBI fue a la Casa Blanca para una sesión informativa programada contra el terrorismo, en la cual participaban varias personas, pero Trump luego le pidió quedarse a solas con él.

‘El presidente comenzó diciendo que Flynn no había hecho nada malo al hablar con los rusos, pero tuvo que dejarlo ir porque había engañado al vicepresidente. Añadió que tenía otras preocupaciones sobre Flynn, que no especificó’, manifestó Comey en el documento.

De acuerdo con su declaración, Trump le reiteró que el ex consejero era un buen tipo que había pasado por muchas cosas: ‘Espero que puedas ver tu camino libre para dejar pasar esto, dejar que Flynn se vaya, él es un buen tipo’.

Comey le respondió que sí, que era un buen tipo, pero no le dijo que abandonaría el tema, agregó el texto.

Inmediatamente preparé una nota sin clasificar de la conversación sobre Flynn y discutí el asunto con el liderazgo del FBI, apuntó el ex titular.

El 30 de marzo, añadió, el jefe de Estado lo llamó a la agencia y le describió la investigación sobre presuntos vínculos entre Rusia y su campaña como una nube que estaba deteriorando su capacidad de actuar en nombre del país.

Preguntó qué podríamos hacer para ‘levantar la nube’, respondí que estábamos investigando el asunto tan rápido como podíamos, él estuvo de acuerdo, pero luego volvió a enfatizar los problemas que esto le estaba causando, indicó. Comey confirmó la afirmación de Trump de que le aseguró personalmente al gobernante que no estaba bajo investigación, tras lo cual éste le pidió hacer público el hecho, que no era objeto de ninguna pesquisa.

El 11 de abril el mandatario volvió a llamarlo para preguntarle qué había hecho acerca de esa petición, a lo que su interlocutor le contestó que tal solicitud debía realizársela al fiscal general adjunto interino, en lo que según el ex director fue el último diálogo entre los dos.

Menos de un mes después, el 9 de mayo, el ocupante de la Casa Blanca dio a conocer su decisión de despedir a Comey con el argumento de su manejo incorrecto de una investigación sobre la ex secretaria de Estado Hillary Clinton.