Hace dos días una noticia, cuando menos sorprendente, retumbo en los círculos diplomáticos y en la noticias internacionales. El Estado de Qatar, fue suspendido de toda relación política, económica y militar por parte de quienes suponían ser sus principales aliados en la región: el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

En efecto, el lunes en la mañana el Reino de Arabia Saudita, junto a Emiratos Árabes Unidos y Bahréin notificaron a su vecino que suspendían todas sus relaciones diplomáticas dando 48 horas a los funcionarios qataríes para que abandonaran sus países. Esto fue seguido de medidas como el cierre de las fronteras con la península y la suspensión de todo intercambio vía mar, tierra y aire. Estas medidas llegaron hasta exigir a los ciudadanos qataríes residentes o visitantes, que abandonaran sus territorios, así como prohibiendo a sus conciudadanos viajar hacia Doha.

¿Cuál es el significado y alcance de este brutal aislamiento de Qatar?

Las medidas tomadas por Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos seguidas por países como Egipto, Yemen, Jordania y hasta Maldivas, tienen como principal pretecto “resguardar la integridad y seguridad nacional” de los países que rompieron lazos con Qatar, acusándolo de mantener y apoyar grupos islamistas y terroristas como la Hermandad musulmana, Hamas, Al Qaeda y el Estado Islámico, además de mantener lazos de cooperación con Irán.

Sin embargo, para nadie es un secreto que Irán es la principal razón del bloqueo operado por Arabia Saudita y sus aliados a Qatar. Arabia Saudita y la Republica Islámica de Irán mantienen una relación tensa y conflictiva que gravita en torno al liderazgo y la hegemonía de ambos países en la región del Golfo y del Medio Oriente. Ambos estados, teniendo zonas de influencia y de control distintas, se acusan el uno al otro de atentar contra la seguridad y la paz regional. Tal es el caso de Siria, Yemen, Líbano e Irak en donde tanto sauditas como iraníes poseen importantes intereses de orden estratégico. En esta configuración de intereses y posiciones hegemónicas entra Qatar, quien además, comparte con Irán el pozo de gas offshore mas importante del mundo: el South Pars.

¿Por qué ahora?

La decisión de Arabia Saudita y sus aliados se da justo dos semanas después de la visita de Trump a Riad, en donde se realizó una conferencia con la presencia de todos los países de la región y en la que el presidente estadounidense definió como principal amenaza para el mundo al “terrorismo”, integrando así en el nuevo “eje del mal” una lista de organizaciones islámicas y de países entre los cuales figura Irán. De manera pues que teniendo definido el enemigo a nivel regional , Trump utiliza sus proxys para mantener el dominio de los principales puntos neurálgicos del planeta, entre los cuales el Golfo Pérsico juega, por supuesto, un rol fundamental. Arabia Saudita junto a Israel son los peones de los que dispone Estados Unidos para mantener el control regional de la zona y manejar a su antojo los conflictos que se dan lugar en esta región tan convulsionada del planeta.

Tomando en cuenta lo anterior, el bloqueo de Qatar por parte de Arabia Saudita no es mas que la consecuencia de una política exterior impulsada por Estados Unidos para mantener la hegemonía regional a través del reino wahabita e Israel. A esto habría que añadirle que desde mediados de los 90, Qatar ha ensayado mantener una política exterior soberana frente a la incondicional demanda de alineamiento que Arabia Saudita le impone a todos los miembros del CCG. Un ejemplo de esta política de non- alignment, ha sido el rol diplomático cada vez mas importante que ha jugado Doha en la mediación de conflictos civiles como el Afganistán, el Líbano, Sudan y Palestina. Todo esto eclipsando las ambiciones hegemónicas y hostiles de Arabia Saudita en la región. Otro ejemplo lo proporciona la cadena televisiva Al Jazeera, que en más de una ocasión ha criticado la política exterior del reino wahabita y que además, jugó un papel capital durante los acontecimientos de la Primavera Árabe en Egipto y en el norte de África.

No obstante lo anterior, no se puede perder de vista que en Qatar también reposa la base aérea mas importante de los Estados Unidos en la región, con un personal de once mil efectivos. Desde esta base se despliegan aviones para operaciones en Irak, Siria y Afganistán. Todo lo cual vuelve aun mas complicada la crisis diplomática del Golfo. Con un Irán recientemente victima de un atentado reivindicado por el Estado Islámico y un Qatar geopolíticamente asediado, ¿Cuál será el próximo acontecimiento que encenderá la mecha en el polvorín del Medio Oriente?

Lenin Bandres