Continúan los intentos de las autoridades ucranianas de romper todos los lazos con Rusia. A la vanguardia de este proceso se encuentra el Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional (IMN). Su líder, Volodymyr Viatrovych, recientemente lanzó una propuesta de prohibir incluso que los ucranianos contacten con sus familiares residentes en Rusia. Lenta.ru ha querido analizar quién es el famoso presidente del Instituto y cuáles han sido sus propuestas anti-rusas en los últimos años.

El ministerio de la verdad
El Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional fue fundado en 2008 bajo la presidencia de Viktor Yuschenko, aunque su actividad comenzó a tener importancia tras la victoria de Maidan hace tres años. El Instituto es una institución dependiente del Ministerio de Educación y del Ministerio de Cultura. Su principal función es “recuperar la justa historia de la nación ucraniana”. En realidad, el Instituto trabaja en el enaltecimiento del nacionalismo ucraniano y en la eliminación de todo lo que pudiera recordar al periodo soviético de la historia. Los críticos del Instituto de la Memoria Nacional lo comparan con la orwelliana idea del “ministerio de la verdad”, que en realidad interpreta y reescribe los hechos.

Las recientes iniciativas del Instituto han sido especialmente indignantes. El 22 de mayo, Volodymyr Viatrovych afirmó que el actual régimen de Kiev está obligado a prohibir a los ucranianos comunicarse con sus familiares en Rusia. “Nada de Moscú (…). Todo lo que nos separe de Rusia es beneficioso para Ucrania. Todo lo que mantenga las relaciones entre los dos países (economía, lengua, historia, culturas, tradiciones y, también, incluso relaciones familiares) será usado contra nosotros”, escribió en su perfil de Facebook. Esta iniciativa enfadó incluso a “patriotas” de Ucrania. El líder del IMN respondió acusando a los ucranianos de no comprender que el país está en guerra con Rusia. “Quieren vivir como si nada fuera a afectar sus vidas personales. Así que hay oposición a cualquier restricción (ya sean festivales con patrocinadores y actuaciones rusas o redes sociales)”, explicó. Sin embargo, sus palabras son contrarias a la postura oficial de Kiev: la situación militar en Donbass sigue calificándose como “operación antiterrorista”, ATO.

Días antes, el escándalo había saltado a causa de las palabras de Viatrovych sobre la simbología de la División Galicia de las SS, que no está prohibida según la actual legislación de Ucrania que condena el comunismo y el nazismo, ya que… no es simbología del régimen nacional-socialista (Nazi). Así respondió a la petición del líder de la Comunidad Judía Ucraniana, Eduard Dolinsky, que exigió que se procesara a los participantes en la marcha de homenaje a la División Galicia de las SS en el 74 aniversario de su fundación, que se celebró en Lviv el 29 de abril. A la cabeza de la marcha, los participantes vestían uniformes militares de las SS.

Polonia e Israel
El Instituto de la Memoria Nacional también ha mostrado su interés por reconfigurar el calendario de fiestas oficiales del país. Según una propuesta, el 1 de mayo no debe celebrarse en el país. “Gradualmente es preciso y necesario que el énfasis pase del 9 al 8 de mayo (cuando se celebra el Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial en la Unión Europea y Estados Unidos-Lenta.ru). También estoy convencido de que no es necesario que sea festivo el 8 de marzo”, explicó Viatrovych, que apuntó que el IMN ha desarrollado un proyecto de ley “Sobre los días festivos en Ucrania”. En su opinión, la eliminación de la celebración del 23 de febrero [cuando se celebraba, como en Rusia y otros países de la antigua Unión Soviética, el día de la defensa de la patria-Ed] ha sido una gran victoria.

En gran parte a causa a las actividades del INM, se han tensado las relaciones de Kiev con Polonia e Israel. Se trata del más que sensible tema del enaltecimiento de los nacionalistas ucranianos. Concretamente, el presidente de Israel, Reuven Rivlin, en un discurso pronunciado en el Parlamento ucraniano en septiembre de 2016, recordó que entre quienes apoyaron las matanzas de judíos en la Segunda Guerra Mundial se encontraban “soldados de OUN” (Organización de Nacionalistas Ucranianos). Viatrovych acusó al presidente israelí difundir el “mito soviético” sobre el Holocausto. El resultado fue el enfriamiento de las relaciones entre los dos países y la cancelación, por parte del Gobierno israelí, de la visita del primer ministro Groisman. En julio del año pasado, el Parlamento polaco reconoció las matanzas de Volinia como genocidio de la población polaca: en 1943, soldados del Ejército Insurgente Ucraniano destruyeron a la población de etnia polaca. El INM argumentó que la decisión de Varsovia respondía al anhelo por los territorios ucranianos perdidos.

Las actividades de los nacionalistas ucranianos no son del agrado de muchos. En marzo de este año, desconocidos colocaron ante la puerta del Instituto una corona funeraria dirigida al director de la institución. La fecha de la muerte en la corona era el 9 de mayo de 2017. El 1 de marzo, ardió la puerta principal del Instituto de la Memoria Nacional en Kiev. En este caso, el primer ministro Groisman dio orden de reforzar la seguridad del IMN, mientras que el viceprimer ministro Vyacheslav Kyrilenko sugirió que se había prendido fuego a la puerta “a propósito”. En febrero, encapuchados atacaron a Viatrovych y trataron de agredirle antes de una aparición en una rueda de prensa. El mismo día, a la entrada del IMN arrojaron pintura roja y escribieron “guardia eslava”.

Fiebre de primavera
Sin embargo, no solo han sido polémicas las iniciativas “de ucranización” del país. A finales de primavera, las autoridades de Kiev comenzaron a “apretar las tuercas” activamente. El 16 de mayo, un decreto del presidente Petro Poroshenko prohibió en el país los servicios de Yandex y Mail.ru. También se prohibieron las redes sociales Odnoklassniky y VKontakte. En los próximos tres años, las compañías no tendrán permitido realizar operaciones financieras o retirar su dinero del país. Tras la prohibición, los proveedores comenzaron a bloquear el acceso a los servicios.

El mismo día, el Parlamento prohibió también el uso de lazos de San Jorge en el país. Portarlos o mostrar estos símbolos puede conllevar, en caso de infracción repetida, una detención de quince días. Además, Ucrania ha prohibido el paso de compañías de transporte de carga rusas por el territorio ucraniano. La prensa ucraniana prevé que el siguiente paso sea la suspensión completa del tráfico ferroviario entre Rusia y Ucrania.

Las medidas no se detienen. El 23 de mayo, el Parlamento aprobó la introducción de una cuota del 75% en lengua ucraniana en programas y películas de televisión en los canales nacionales. El presidente debe firmar aún dicha ley.

Por otra parte, la facción parlamentaria del Frente Nacional, cuyo líder es el exprimer ministro Arseniy Yatseniuk, presentó ante el Parlamento una propuesta de introducir régimen de visados para los ciudadanos rusos. El presidente del Parlamento, Andriy Parubiy, afirmó que se votará la propuesta si hay apoyo a ella. “Obviamente, tenemos que concluir las consultas políticas antes de que la cuestión entre en el orden del día”, afirmó Parubiy al canal de televisión 112.Ukraina. El vicepresidente de la facción del Frente Popular, Andriy Teteriuk, confirmó que el Parlamento se prepara para la decisión: “ahora estamos sumando el número de votos de diputados que están dispuestos a votar a favor de la medida”.

Romper el hielo
Los expertos apuntan que esta “fiebre de primavera” se produjo justo después del 9 de mayo, cuando miles de ucranianos salieron a las calles de sus ciudades para celebrar el Día de la Victoria y para honrar a quienes murieron en la guerra. De esta forma, los ciudadanos mostraron su rechazo a la propaganda oficial de despreciar la historia soviética y de intentar abrir una brecha entre Ucrania y Rusia. La participación masiva del 9 de mayo fue una sorpresa para las autoridades ucranianas, que obviamente decidieron seguir adelante con la idea de romper relaciones con Rusia.

El analista político Vladimir Kornilov afirmó que Volodymyr Viatrovych juega el papel de rompehielos. “Muchos piensan que ha perdido la cabeza, pero es absolutamente consciente. Comenzó a aparecer en público en 2005-2006. En aquel momento, sus declaraciones eran escandalosas, pero ahora se han convertido en las ideas generalizadas en la política ucraniana. Y ahora presenta ideas que parecen absurdas, pero que, en cinco, seis o siete años serán la norma en Ucrania”, opina el experto. Kornilov afirma que Viatrovych actúa también como chivo expiatorio. “Poroshenko es quien ha prohibido las redes sociales rusas. Cuando la gente comienza a indignarse por las violaciones de los derechos humanos, Viatrovych aparece con sus ideas y todo el mundo se centra inmediatamente en eso, olvidándose de que las decisiones son de Poroshenko”, explica Kornilov.

Konstantin Bondarenko, presidente del Instituto de Política Ucraniana, cree que Viatrovych está relacionado con el grupo de halcones del Frente Popular. “Están constantemente intentando apretar al presidente. Inventan iniciativas graciosas, escandalosas, sin sentido, estúpidas como prohibir las redes sociales. Si el presidente se opone a ellas, inmediatamente le acusan de hacer el juego a Rusia, de despreciar los intereses nacionales y el punto de vista de la mayoría de la población (aunque en realidad es una minoría la que apoya esas propuestas). El líder informal de este grupo es el secretario del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional Oleksandr Turchinov”, explica el experto. En su opinión, el consentimiento de Poroshenko de implementar esas iniciativas contra los intereses de millones de ciudadanos lleva a la pérdida de popularidad. Con esas intrigas políticas, los halcones esperan socavar la posición de Poroshenko para conseguir más poder, más puestos de importancia y, en el futuro, lograr tomar el poder en el país.

Artículo Original: Lenta.ru
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