Exhortaron a la comunidad internacional a respaldar la consulta donde se planteará la secesión de España.

Los independentistas catalanes pidieron ayer el apoyo de la comunidad internacional para la celebración de un referéndum secesionista el próximo 1 de octubre.

En un acto efectuado en Barcelona, el exdirector técnico del equipo de fútbol de esta ciudad, Josep “Pep” Guardiola, fue el encargado de dar lectura a un manifiesto a favor de la soberanía catalana en el cual acusó al Gobierno de España, opuesto a esa consulta, de “poner en marcha una persecución política impropia de una democracia en la Europa del siglo XXI”.

“La única respuesta posible es votar. Estamos aquí para dejar claro que el 1 de octubre votaremos en referéndum para decidir nuestro futuro aunque el Estado español no quiera”, dijo entre la ovación del público, refiere Prensa Latina.

Guardiola también pidió el apoyo de la comunidad internacional. “Apelamos a todos los demócratas de Europa y del mundo para hacer frente a los abusos de un Estado autoritario”, agregó.

La masiva concentración de unas 40 mil personas, según sus organizadores, se realizó frente al Monumento de las Cuatro Columnas, en Montjuic, bajo la consigna “Referéndum es democracia”.

Contó con la presencia del presidente del Gobierno de esa comunidad autónoma, Carles Puigdemont, quien el pasado viernes anunció la convocatoria del plebiscito y reveló la pregunta que será formulada a los electores: “¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de República?”.

El acto empezó con un performance de la actriz de la televisión española Anna Sahun, quien también tuvo a su cargo la conducción del acto. “El 1 de octubre es el día que el pueblo de Cataluña hablará alto y claro”, afirmó.

Posteriormente se transmitió un video en el que se mostraron todas las veces en las que el Gobierno central ha negado la posibilidad de un referéndum (18 en total), lo cual provocó los abucheos del público, en especial cuando apareció el presidente, Mariano Rajoy.

La concentración se convocó con la intención de poner de manifiesto el apoyo del mundo independentista a la convocatoria del referéndum.

Tanto las autoridades gubernamentales españolas como el Tribunal Constitucional de esta nación se oponen a la realización de dicha consulta con el argumento de que resulta ilegal.