Dos fiscales lo acusaron por no haberse separado de su emporio luego de ser electo presidente de EEUU

Los fiscales generales de Washington y del estado de Maryland introdujeron ayer una demanda contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por aceptar millones de dólares en pagos y beneficios de gobiernos extranjeros desde su llegada al cargo.

La querella, la primera de su tipo que presentan entidades gubernamentales, alega que con esos emolumentos Trump violó cláusulas anticorrupción, incluidas en la Carta Magna de ese país.

Según un reporte del diario The Washington Post, citado por Prensa Latina, el pleito se centra en el hecho de que el jefe de Estado decidió retener la propiedad de su empresa, The Trump Organization, cuando se convirtió en presidente.

En enero pasado, el gobernante republicano dio a conocer que pondría sus negocios en un fondo administrado por sus hijos para eliminar conflictos de intereses.

Sin embargo, el fiscal general del Distrito de Columbia, Karl A. Racine, y el de Maryland, Brian Frosh, sostienen que ha roto muchas promesas de mantener separados sus deberes públicos e intereses empresariales privados.

En ese sentido, su propio hijo, Eric Trump, ha manifestado que el jefe de la Casa Blanca seguiría recibiendo actualizaciones periódicas sobre la salud de su compañía, valorada en más de $9.000 millones.

La demanda, que fue descrita al Post por Racine y Frosh, podría abrir un nuevo frente para Trump mientras enfrenta las investigaciones de presunta connivencia entre sus asociados y Rusia durante la campaña presidencial de 2016.

A decir de los fiscales, si un juez federal permite que el caso prosiga, uno de los primeros pasos sería exigir, a través del proceso de descubrimiento, copias de las declaraciones de impuestos personales de mandatario para medir el alcance de sus negocios en el extranjero.

Esa lucha terminaría probablemente ante el máximo tribunal de EEUU, la Corte Suprema, y como parte de ella los abogados del gobernante tendrían que defender por qué las declaraciones fiscales deben permanecer privadas, cuando tantos sectores piden su publicación.

Para sustentar su caso, los demandantes mencionan las formas en que se han visto afectadas negativamente las áreas del DC y Maryland por la apertura del Hotel Trump Internacional el año pasado, cerca de la Casa Blanca.

Aseveran que esa instalación ha inclinado el campo de juego en la industria de viajes y entretenimiento de la ciudad a favor de la empresa del presidente, al menos cuando se trata de los gobiernos foráneos que utilizan espacios en la capital de la nación.

El Post mencionó que, por ejemplo, la Embajada de Kuwait celebró un evento en ese hotel después de reservar inicialmente en el Four Seasons; mientras que Arabia Saudita, el destino del primer viaje de Trump al extranjero, también empleó habitaciones de la propiedad en más de una ocasión.

La demanda de ayer fue el segundo procedimiento legal importante relacionado con los pagos recibidos por el republicano, tras el presentado en enero por el grupo de vigilancia Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética, con sede en la ciudad de Washington.

Etiquetas: ; ; ; ;