El interés de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de acelerar la entrada de Macedonia podría lograr el milagro del cambio del nombre del país para obviar el inamovible, hasta ahora, veto de Grecia.

Así lo indica una nota de prensa sobre el encuentro de hoy del primer ministro macedonio, Zoran Zaev, y el secretario general del pacto bélico, Jens Stoltenberg, en el cual se planteó la posibilidad de cursar la invitación de ingreso con una denominación provisional.

A partir de entonces, como el proceso de ratificación puede demorar hasta dos años, sería el período que los negociadores de Atenas y Skopje tendrían para ponerse de acuerdo en ese asunto, abunda la información. Zaev confía, como dijo en rueda de prensa, que en ese tiempo recibirá la aprobación de los ciudadanos y el gobierno, y la oposición de Grecia para la solución de ese litigio, y añadió que hay múltiples alternativas y que mucho dependerá del vecino sureño.

Stoltenberg, en retórica diplomática, aseguró que en las pláticas no se habló explícitamente de una solución aceptable sobre el nombre, pero es importante que sea una decisión de ambos países, y si así fuere, entonces podría comenzar a moverse el proceso, acotó.

No soy yo quien dicta ni especifica la solución, intentó aclarar.

Sin embargo, son crecientes los rumores de las presiones de Estados Unidos para acelerar el proceso, con el pretexto de bloquear lo que denomina expansionismo ruso en los Balcanes occidentales, una expresión cada vez más recurrente en la diplomacia de Washington y en sus voceros mediáticos en esta parte del mundo.

El litigio radica en que Grecia reclama como patrimonio el nombre de Macedonia y, por tanto, veta su utilización desde hace 25 años, razón por la cual este territorio se inscribió en la ONU como ex República Yugoslava de Macedonia (FRYOM, acrónimo en inglés), aunque Skopje insiste en utilizar República de Macedonia.

El nuevo ministro de Asuntos Exteriores de Skopje, Nikola Dimitrov, declaró al periódico londinense Financial Times que se analizarán propuestas con los helenos para otorgarle un nombre provisional al Estado, lo cual permitirá su entrada en la OTAN. Al respecto, el diario ateniense To Vima adelantó que el canciller llegará en visita oficial a Grecia el miércoles, invitado por su homólogo, Nikos Kotzias, para abordar el asunto, a la luz del nuevo escenario euroatlántico y tratar de ganar la confianza del país vecino.

Una de las propuestas que se baraja es el nombre de Alta Macedonia, en el entendido de que la otra está en Grecia, pero siempre como solución intermedia para acelerar el proceso hacia la OTAN. Dimitrov opinó, sin embargo, que aún es temprano para hablar sobre proposiciones concretas.

El diario griego atribuye a una alta fuente diplomática la afirmación de que Atenas no aceptará la entrada de Macedonia a la alianza bajo esa modalidad porque sentaría un precedente y sería, de facto, la autorización para la duplicación de ese nombre.

Añade que, siempre según la fuente, Grecia concordaría con la entrada de Macedonia en las organizaciones internacionales en las que tiene derecho al veto, solo si hay un acuerdo definitivo al respecto. Sin embargo, todo parece ser posible y como indicador positivo se resalta el criterio en las esferas de poder en Atenas de que el nuevo gobierno en Skopje es más cooperativo que el anterior, de fuerte tendencia nacionalista.