El primer ministro de Iraq, Haider al-Abadi, quien realiza hoy una visita oficial a Arabia Saudita, pidió al reino aportar pruebas que incriminen a Qatar por supuestamente promover y apoyar el terrorismo.

Al-Abadi se pronunció sobre la peor crisis diplomática en el golfo Pérsico durante una rueda de prensa antes de viajar a Jeddah para sostener una cumbre bilateral con el rey Salman bin Abdulaziz de Arabia Saudita, la primera a ese nivel entre ambos países desde hace décadas.

Si bien desvinculó su visita de la actual disputa regional, subrayó que ‘Iraq está contra cualquier embargo a cualquier estado del Golfo, incluso si discrepa con éste, ya que sufrió uno injusto que perjudicó a los civiles’.

En declaraciones reseñadas por el canal panárabe Al-Mayadeen y el sitio IraqiNews.com, precisó que ‘aunque Iraq no está de acuerdo con las políticas de Qatar en la región, sólo quiere poner fin a la crisis del golfo Pérsico’.

Al-Abadi se refería a la disputa agravada el 5 de junio a raíz de que Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahrein anunciaron la ruptura de nexos diplomáticos, impusieron un bloqueo fronterizo y cortaron todo vínculo comercial con Doha.

Los tres países acusan al emirato de financiar y apoyar al terrorismo, interferir en asuntos domésticos de sus vecinos y de un acercamiento con Irán, el principal rival político y confesional de Arabia Saudita en el área.

El mandatario comentó al respecto que la postura de la nación mesopotámica ‘no es política, sino humanitaria’, y por ello solicitó a Riad ‘esclarecer’ la presunta implicación de Doha en el terrorismo.

A Iraq le importa la seguridad de todos los países de la región y por eso pide que todos cooperen para detener el apoyo al extremismo, apuntó.

Sin embargo, el primer ministro insistió en que fue invitado a visitar Arabia Saudita hace año y medio, y que su presencia se inserta en el propósito de Riad y Bagdad por propiciar un acercamiento luego de años de tensiones por la invasión iraquí a Kuwait bajo el gobierno de Saddam Hussein, en 1990.

Además de la crisis en el Golfo, Al-Abadi y Salman hablarán de la situación en Iraq y Siria, en particular la lucha contra grupos terroristas que Damasco -y en su momento Bagdad- han asegurado son financiados y armados por el reino wahabita, Qatar y Turquía.

Igualmente, procurarán robustecer los lazos bilaterales mediante un consejo conjunto de coordinación en una ‘atmósfera positiva’ mejorada con las visitas a Bagdad de los ministros sauditas de Relaciones Exteriores, Adel Al-Jubeir, y Energía, Khaled Al-Faleh, en febrero y mayo, respectivamente.

Fuentes oficiosas señalaron que ambas partes mostraron buena disposición a cooperar en temas ligados a la lucha contra el terrorismo regional y las relaciones con Irán, país persa que comparte con el árabe Iraq el hecho de ser los de mayores poblaciones musulmanas chiitas.

Riad provocó tensiones con Bagdad en diciembre de 2016 cuando catalogó de ‘organización sectaria’ que amenazaba la unidad de Iraq a la Movilización Popular, la milicia integrada básicamente por chiitas y entrenada por Teherán para ayudar al gobierno a luchar contra el Estado Islámico.