En la ciudad de Poroshenko y Groisman, Vinnitsa, los “héroes de ATO” han intentado chantajear a un comandante del Ejército Ucraniano. De repente, ha resultado que los guerreros de la luz no luchaban en Donbass contra las “hordas de Putin”, sino por un pedazo de tierra en la que plantar patatas para que su patria (su familia) no se quede de hambre.

Al darse cuenta de que cuando Poroshenko hablaba de entregar tierras a los héroes de ATO se refería en realidad a un espacio en el cementerio, los furiosos defensores de la patria organizaron un mini-Maidan en el pueblo de Kozyatyn. Allí, voluntarios quemaron neumáticos frente al ayuntamiento para exigir tierras y amenazaron con colgar a los oficiales que “se han llevado” las tierras prometidas a los ciborgs por su coraje y valentía.

La chispa ardió (en el sentido literal del término) entre los participantes de ATO y el Consejo Rural por un pedazo de tierra por la que luchan la familia de uno de los soldados fallecidos y la autoridad local. Los voluntarios se presentaron en el Consejo, pero no se les permitió acceder. Entonces rompieron los cristales de la puerta de acceso e hicieron arder neumáticos, todo ello aprendido en el pacífico Maidan.

Según los héroes, el Consejo Rural del pueblo se apropió ilegalmente de la tierra que pertenecía a la familia de uno de los fallecidos.

“Recientemente, nuestra familia comenzó a renovar nuestra herencia. La casa y la tierra están cerca del Consejo Rural. La tierra fue entregada en 1947. Pero cuando hubo que registrar la propiedad, el presidente del Consejo Rural nos informó de que esta no era nuestra tierra, que era tierra comunitaria y que ahí va a haber una guardería. Ahora el Consejo Rural se niega a comunicarse con nosotros”, afirmó Alina Kovalchuk, esposa que un militar de la Guardia Nacional, que perdió a su hijo en la guerra.

Sin embargo, no quiere perder la tierra y está dispuesta a luchar contra la guardería, justo como su hijo en Donbass. Al final, los rebeldes guerreros de la luz fueron dispersados por la policía, que explicó a los ciborgs que la tierra de Ucrania pertenece al Fondo Monetario Internacional y que no van a conseguir una huerta sino  cinco años en la sombra.

Por cierto, mientras los hombres quemaban neumáticos frente al Consejo Rural, las mujeres acudieron a un piquete en la administración presidencial. Las mujeres de los defensores exigieron al Ministerio de Defensa lo prometido a los guerreros del Ejército Ucraniano por la exitosa “operación” en Donbass. Las mujeres de los voluntarios amenazaron con una rebelión de las mujeres si no se suministra vivienda, para cuya construcción el Ministerio ya dispone de una partida presupuestaria.

“Todos los generales tienen apartamentos, la mayoría de los comandantes también y todos los oficiales tienen sus unidades. El resto, ganado y carne de cañón”, afirmó, indignada ante Bankova una de las mujeres.

Las manifestantes ofrecieron intercambiar el alojamiento con los generales para acelerar la construcción de los edificios de apartamentos por los que sus maridos matan en Donbass. Sin embargo, es improbable que esa “carne de cañón” logre algo. Es más probable que se aprovechen de ellos.