El Senado de Estados Unidos ha hecho público un proyecto de enmiendas que introducen nuevas restricciones económicas contra Rusia. Entre otras cosas, planea oponerse a la construcción del gasoducto Nord Stream 2, informa Gazeta.ru.

En opinión del órgano legislativo estadounidense, el gas ruso es «un arma de intimidación y presión». El proyecto de ley también incluye un punto que no permite al presidente de EEUU, Donald Trump, cancelar la nueva iniciativa.

Las modificaciones implican reducir el período de préstamo para los bancos rusos sancionados (Vneshekonombank, Gazprombank, Bank Moskvi y otros) de 90 a 14 días, mientras que, para las empresas del sector energético, el plazo ascenderá a 30 días.

También se prohibirá proporcionar bienes, servicios o tecnologías que contribuyan a la exploración de la plataforma continental en aguas profundas y el Ártico, así como a los proyectos de esquisto.

La iniciativa legislativa hace hincapié en que Estados Unidos seguirá oponiéndose al proyecto del gasoducto ruso Nord Stream 2, dado que daña la seguridad energética de la UE, impide el desarrollo del mercado del gas de Europa Central y del Este y las reformas energéticas en Ucrania.

No es la primera vez que EEUU se opone públicamente al gasoducto. El exvicepresidente del país en la era Obama, Joe Biden, lo calificó como un «mal negocio» para Europa. También se reiteró que el proyecto no es comercial, sino político, y constituye una amenaza para la seguridad energética de Europa, recuerda el periódico ruso.

En opinión de los autores del artículo, EEUU puede tener tres posibles razones para torpedear el Nord Stream 2:

  1. El deseo de ‘limpiar’ el mercado europeo para su propio gas natural licuado
  2. Un intento de ayudar a Ucrania, para la cual este gasoducto será perjudicial
  3. El deseo de debilitar los lazos económicos entre Rusia y Europa.

La compañía rusa Gazprom impulsa la construcción de la tubería, que conectará a Rusia y Alemania por el fondo del mar Báltico y permitirá transportar 55.000 millones de metros cúbicos anuales de gas.

El proyecto fue concebido para diversificar las rutas de suministro de gas a Europa y elevar la seguridad energética ante la inestabilidad del tránsito por el territorio de Ucrania.