Tal como lo hizo con el Acuerdo de París, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, puso fin a una de las políticas clave de la administración de Barack Obama: el acuerdo con Cuba, el cual reabría la relación diplomática entre ambos países tras décadas de bloqueo.

Fiel a la política de la época de la guerra fría y en un discurso bastante de índole provocador y sin mucho contenido, Trump echó atrás a los acuerdos alcanzados en la administración anterior.

Las reacciones al discurso de Trump son inmediatas en las redes sociales. Algunos lo califican de incoherente y otros señalan que el presidente ha echado por tierra los avances entre La Habana y Washington sin proponer nada lógico en su lugar.

Coinciden en que su discurso de hoy fue un regreso a las dinámicas de la Guerra Fría, que habían comenzado a cambiar el 17 de diciembre del 2014.

“Cuando los cubanos den pasos concretos, estaremos listos, preparados y capaces de volver a la mesa para negociar ese acuerdo, que será mucho mejor”, dijo Trump en un discurso en Miami, Florida, rodeado de congresistas republicanos.

“Pongan fin a los abusos de los disidentes, liberen a los presos, pongan fin al encarcelamiento de inocentes, ábranse a la libertad política y económica, liberen a los fugitivos”, propuso Trump como requisitos para levantar las sanciones y firmar un nuevo acuerdo con Cuba.

En esa línea, el presidente añadió: “Retamos a Cuba a venir a la mesa con un nuevo acuerdo que esté en el mejor interés tanto de su pueblo como del nuestro”.

Trump firma la orden para implementar su cambio de política hacia Cuba. Según se ha adelantado, Trump planea restringir las categorías por las que los estadounidenses tienen permitido visitar Cuba con licencia general –sin necesitar un permiso específico del Departamento del Tesoro.

Encargó también efectuar revisiones oficiales a los viajeros para determinar si se mantuvieron en los marcos del permiso otorgado. La medida supone el riesgo de ser sancionados y una carga para quienes se decidan a conocer Cuba pues tendrían que guardar registro de sus actividades por cinco años. Más de 284 000 estadounidenses visitaron Cuba durante el 2016, para un crecimiento del 74 % en relación con el año anterior, según cifras oficiales. La tendencia al crecimiento se mantuvo en el 2017 y ya para el mes de mayo pasado habían arribado a nuestro país tantos viajeros norteamericanos como en el 2016.

El acuerdo logrado entre Obama y Raúl Castro marcó un hito en la historia reciente, dado que con ello se ponía fin a uno de los últimas manifestaciones de la Guerra Fría. Una nueva conversación con el gobierno cubano, “dependerá del progreso real de estos objetivos estar listos para ir a la mesa de diálogo”, dijo Trump.

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